miércoles, 29 de febrero de 2012

Sinsentido común

“El día 22, las patatas al horno con panceta y los muslos de pollo pasan a ser sustituidos por patatas al horno con verdura y barritas de merluza con ensalada para respetar el Miércoles de Ceniza. El guiso de ternera previsto para el primer Viernes de Cuaresma pasa al jueves. En su lugar, los escolares tendrán lentejas con verduras y bacalao a la riojana con ensalada”. Se cambió el menú... y se armó el Belén... antes de comenzar la Cuaresma.

Nos situamos en el CEIP Virgen de la Encina de la localidad madrileña de Hoyo de Manzanares. La empresa que gestiona el comedor escolar (sin contar con nadie) modifica el menú para adaptarlo a la Cuaresma. Lo notifica a la Directora del centro, y esta informa a los padres... que, indignados, piden explicaciones por teléfono y por escrito.

“No entiendo que a mis hijos les cambien la dieta a cuenta de costumbres decimonónicas”, dice una madre. “Fuera de lugar que un colegio público de un Estado laico fije las comidas por un calendario religioso”, dice un padre.


“Si la Dirección lo hubiera planteado en el Consejo Escolar, podríamos haberlo discutido, pero han modificado el menú sin consultar a nadie y por motivos que nada tienen que ver con la dieta de los niños”, dice otro... que añade “No tiene ningún sentido provocar un problema donde no lo hay y hacerlo sin pensar que se puede herir la sensibilidad de los padres”.

Y la directora -que no da su brazo a torcer- reconoce la “polémica” generada; justifica su medida en la “tradición” y la “costumbre”; y afirma que “teniendo en cuenta el porcentaje de alumnos que han optado por la asignatura de religión, consideramos que no perjudicamos al resto de los alumnos. En cualquier caso, disponemos de menús alternativos para dietas, casos excepcionales y casos concretos culturales”.

Quizás todos tengan algo de razón... pero puestos a liarla del todo:
- Sería mucho más respetuoso con las conciencias, creencias, no creencias, y sensibilidades de los padres... que de lunes a jueves (de Cuaresma) todos comieran lo mismo... y el Viernes de Cuaresma... pescado para los cristianos, lomo de cerdo para los ateos... y fritos para los musulmanes. ¡Que apechugen los cocineros!

- Durante las semanas que dure la Cuaresma, sigue siendo necesario que -mirando por la salud alimenticia de nuestros niños- coman “lentejas con verduras y bacalao a la riojana con ensalada” al menos una vez a la semana. Eso sí... que no sea en viernes. No a las injerencias de la religión.

En serio... ¿qué tal un poco de sentido común?

Domingo Pérez

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