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martes, 17 de enero de 2017

D. Antonio Gómez Cantero: «Dejo un Amor enorme a esta Diócesis»

El pasado 7 de enero, despedimos y agradecimos la labor llevada a cabo durante tantos años de D. Antonio Gómez Cantero en nuestra diócesis. Asegura que se siente abrumado, no asustado, y se siente pequeño, poca cosa... está recibiendo muchísimas muestras de cariño y eso lo agradece un montón. El día 21 de este mes se ordenará y tomará posesión de su nueva diócesis, Teruel y Albarracín. Queremos acercarnos un poco a su persona, a sus retos e inquietudes.

¿Cómo se encuentra?

Estoy algo cansado por los cambios, las mudanzas, pero estoy muy ilusionado. Estos casi tres meses me han servido para colocar mi mente y mi corazón de cara a esta nueva tarea que me han encomendado. La realidad de Teruel y sus gentes me motivan y ya empiezo a quererlos.
Despedida en la Catedral. El Báculo es un regalo de la Diócesis de Palencia

¿Cómo está viviendo estos días previos a su ordenación y toma de posesión? ¿La despedida en su parroquia, en Carrión de los Condes, la despedida de la Diócesis con la celebración en al Catedral?
 
Me he visto sobrepasado. Me siento muy querido. En mi parroquia los distintos grupos prepararon la Eucaristía y al finalizar, me regalaron una réplica del Cristo de la Ternura, que supone mucho para mí. En Carrión fue una despedida muy familiar, allí soy Toño, fue como estar en casa, estuvieron los amigos de mi infancia, leyeron un poema de mi catequista de primera comunión, los recuerdos de la Peña el Rabí, la cofradía de la Vera Cruz. Subieron las acciones de los kleenex, pero lloramos de felicidad...
Y la despedida de la Diócesis ha sido un empeño personal de D. Manuel, yo quería salir por la puerta de atrás, pero la verdad es que ha sido una maravilla, ver a tantos hermanos sacerdotes, a tantas personas que me quieren. En la celebración en la Catedral en quien pensé fue en todos mis compañeros sacerdotes, sus desvelos, su trabajo, su esfuerzo...
 
Anillo y Cruz Pectoral de D. Antonio
¿Se ve de Obispo?
No, me cuesta mucho, supongo que me iré haciendo, y pienso que Dios dará la Gracia a la vez que te da la Misión. Pero yo quiero ser yo mismo, obispo, pero yo mismo, y como me dijo el Papa quiero divertirme, no quiero que me cambie la vida en cuando a mi sensibilidad, mi alegría, mi cercanía, el intento que hago de escucha, sé que al ser el Obispo los demás te miran de distinta forma, pero no quiero dejar de ser yo mismo.
 
¿Qué es lo que más le va a costar dejar de Palencia?
La gente. Toda la trama de relaciones que tengo que ha ido brotando de la labor evangelizadora, los equipos de personas en el seminario, los educadores y niños del Junior, los religiosos de pastoral vocacional, los grupos de pastoral juvenil, las personas con las que te vas encontrando, todos estos movimientos van dejando amigos. Dejo un Amor enorme a esta Diócesis. A esta Diócesis la llevo en las telas del corazón. Esto lo tengo que aprender a hacer también en Teruel.
 
¿Teme la soledad?
Nunca la he temido. De hecho, muchas veces necesito la soledad.
 
Usted, ya ha tenido una primera toma de contacto con su nueva diócesis...
Lo primero que quise hacer fue visitar la tumba del beato Anselmo Polanco, desde que hice la película de “Un Dios Prohibido”, los mártires me emocionan, es algo que me ha cambiado la vida. Por eso he puesto una palma en mi sello. Teruel cuenta con más de 80 sacerdotes mártires.

Luego visité el Obispado, la que va a ser mi casa, me reuní con el Colegio de Consultores y me han acogido muy bien. He tenido una toma de contacto muy buena. También tuve un encuentro con el equipo de Pastoral Juvenil y me dieron un dossier con lo que han hecho en los últimos años, me siento muy identificado con ellos.

Se ordenará y tomará posesión el próximo 21 de enero, ¿Quién le va a ordenar?
Me ordenará el arzobispo de Zaragoza, D. Vicente Jiménez, al pertenecer a esa archidiócesis creo que tiene que ser su arzobispo.
Sello de D. Antonio

Ha elegido ya su escudo y el lema episcopal
No he elegido escudo porque no quiero escudo. He elegido un sello espiritual, el lema es Bajo el signo de Emaús y el sello es el pan partido formando el Crismón, que me trae ecos de la Acción Católica. La “rho” del Crismón es un báculo, hay una palma que cruza el báculo, en referencia al martirio, y la estrella de 8 puntas que es la virgen María pero también es Teruel que tiene en el escudo el Torico y la estrella de 8 puntas. Es un diseño de espiritualidad.

¿Qué balance hace de sus años de Vicario general? ¿Alguna espina clavada?
Yo hago un balance bueno, me he sentido muy apoyado y comprendido. He aprendido mucho y me he entregado lo que he podido. No es una tarea fácil y muchas veces no puedes contentar a todos porque hay que pensar en la Diócesis más que en la persona en concreto.
No tengo una espina clava, ha habido momentos de sufrimiento pero a mi las heridas me curan rápido, siempre he intentado ponerme en el lugar del otro.
Báculo de D. Antonio Gómez

Como Obispo de Teruel y Albarracín en su tarea pastoral, ¿donde pondrá sus acentos?
Yo no tengo que poner los acentos, a mi me gustaría que hubiera mucho diálogo, escucha, actuar de acuerdo a todos los consejos. Un obispo puede hacer sus propuestas pero siempre haciéndolo con todos. Escuchar y preguntar mucho. Hay una pregunta que es fundamental ¿qué tal estás?, es la pedagogía de Cristo en el camino de Emaús ¿qué es lo que os está pasando?
 
¿Cuáles son sus retos a corto plazo?
La Diócesis de Teruel y Albarracín es muy rural y muy serrana. Hay núcleos muy pequeños y no hay que pensar en cantidad de gente sino en llegar a la gente, acercarme a ellos, visitarlos, acompañarlos y también hay retos de cuidar a los jóvenes, a los adolescentes y a los niños para que sientan a la Iglesia como su casa y la quieran de verdad, para eso hay que dar pasos de escucha y de acompañamiento personal, porque si no hay todo lo anterior, no surgirán vocaciones. Hay que caminar mucho, mucho camino de Emaús hasta llegar al final.
 
Su encuentro con el Papa Francisco, ¿cómo fue?
Era la primera vez que me vestía con el traje de Obispo y nada más vestirme me dio la sensación de que iba a salir a rodar una película. El encuentro con el Papa fue genial como es él, parece que le conoces de toda la vida y él a ti. Me preguntó qué tal estaba y me dijo que no me preocupara, que fuera yo mismo, que me divirtiera y que me tomara los problemas con soda, despacio. Me sentí muy acogido.

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D. Antonio Gómez se marcha de la diócesis, se lleva con él a su gato “Chispas”, sus cómics, sus películas, sus libros, sus dibujos y sobre todo, se lleva el cariño de todos nosotros.

Natalia Aguado León

miércoles, 21 de diciembre de 2016

El papa Francisco recibe al Obispo electo de Teruel y Albarración, D. Antonio Gómez

El pasado 14 de diciembre, en el marco de la Audiencia General de los miércoles, D. Antonio Gómez Cantero, Obispo electo de Teruel y Albarracín ha podido saludar al Papa Francisco.

viernes, 2 de diciembre de 2016

¡Enhorabuena, D. Antonio Gómez Cantero, Obispo electo de Teruel y Albarracín!

Con gran alegría hemos recibido la noticia del nombramiento de D. Antonio Gómez Cantero, cristiano y sacerdote de nuestra Diócesis, Vicario General y Párroco de San Lázaro, en Palencia, como Obispo de la Diócesis aragonesa de Teruel y Albarracín por parte del Papa Francisco.

¡Enhorabuena, D. Antonio! Tu nombramiento es motivo de gozo, alegría y acción de gracias para todos los miembros de la Iglesia Católica que peregrina en Palencia y para todos los palentinos. Esta, tu familia eclesial, y esta, tu comunidad civil, se alegran contigo y por ti. 

No hace falta que presente a D. Antonio. Conocéis perfectamente su vida, su bonhomía, su sabiduría, su vena artística, sus capacidades y su entrega desde la fe en Jesucristo a los palentinos, a todos sin excepción. Pero sí deseo presentar brevemente quién es un obispo y cuál es su papel.

¿Qué significa ser obispo? Esta palabra “obispo” viene del griego -episcopeo- y significa mirar sobre los demás, velar, cuidar, vigilar, preocuparse por los demás cristianos para que vivamos unidos en la fe y en el amor como lo hacéis los padres y madres en la familia para que los hijos crezcan sanos, libres, en paz y como hombres de provecho y sobre todos, creyentes o no creyentes, porque nada verdaderamente humano le es ajeno. 

San Agustín decía «Con vosotros soy cristiano, para vosotros soy obispo. Con vosotros tengo un título de gloria, para vosotros una responsabilidad». El obispo es un cristiano como los demás y con los demás, y ese es su mayor título de gloria y gozo. Es el título que da confianza y esperanza porque nos cerciora, aunque seamos pecadores y frágiles, de que nuestras personas, vidas e historias están bajo el amor misericordioso de Dios. Pero además de ser cristiano, el obispo tiene una responsabilidad sobre los demás, una responsabilidad de cuidar de todos, especialmente de los más humildes y últimos por amor a Jesucristo y a los hermanos.

¿Cuál es la misión del obispo? El obispo es Sucesor de los Apóstoles. Jesucristo encomendó su misma misión, la que había recibido del Padre, a los Doce Apóstoles. Ellos continuaron con su palabra y sus obras, incluso con su sangre, la misión de llamar a la conversión porque está cerca el Reinado de Dios y a la apertura del corazón al Evangelio, a Jesús, en quien llega el Reino y que es Buena Nueva de Dios para todos los hombres. Los apóstoles también nombraron a sus sucesores imponiéndoles las manos; El obispo, movido por el Espíritu Santo, es enviado a anunciar el evangelio a los pobres, la libertad a los cautivos, y a todos el año de gracia, el amor y la misericordia de Dios.

El obispo es Imagen del Padre, que es el Obispo invisible de todos. Como Dios Padre debe cuidar con amor paternal y maternal del Pueblo de Dios; por amor debe dar de vida.

Es Icono de Jesucristo. Si Jesucristo, el Hijo de Dios, es la imagen del Padre, «quien me ve a mí, ve al Padre» (Cfr. Jn. 14,9), el obispo debe ser el rostro de la misericordia del Padre, su manifestación humilde, limitada, visible, audible y palpable. Por eso el Obispo, actuando en nombre de Cristo, es servidor y esclavo de todos, pastor, maestro, esposo, pontífice -hacedor de puentes- y cabeza de la comunidad cristiana de la que todos somos miembros. 

El obispo está Ungido por el Espíritu Santo que le configura con Cristo, capacita para continuar el misterio de Cristo vivificando a la Iglesia por medio de los sacramentos, le convoca a dejarse llevar siempre por el Espíritu del Señor y le sostiene en su debilidad.

Todo obispo es Miembro del Colegio Episcopal, presidido por el papa, sucesor de San Padre. Cada obispo debe vivir y ejercer su ministerio en comunión con el papa y los demás obispos, y tiene que preocuparse por las demás Iglesias particulares. Por eso está abierto para colaborar con la Conferencia Episcopal, el Sínodo de Obispos, Concilios, etc., comenzando por las más cercanas.

El obispo es también el Representante de la Iglesia Particular. Como cabeza de su Diócesis es representante y portavoz de la misma dentro dela comunión católica, ante otras confesiones cristianas, otras religiones, y ante las entidades y autoridades civiles desde la propia identidad, guardando la libertad y buscando la colaboración sincera en bien de los ciudadanos. 

Os invito a todos a vivir en comunión con D. Antonio, obispo electo de Teruel y Albarracín; desde este comunión de fe, esperanza y caridad, le felicitamos y nos felicitamos, oramos por él y con él, y le pedimos que no nos olvide -ya sé que no lo va hacer ni aunque quisiera-, y que ore por nosotros, por esta Iglesia que es su Iglesia y por nosotros, sus hermanos en Cristo.

+Manuel Herrero O.S.A.
Obispo de Palencia

lunes, 16 de mayo de 2016

El Papa Francisco recibe al Obispo electo de Palencia, D. Manuel Herrero

El pasado 4 de mayo, el Obispo electo de Palencia, D. Manuel Herrero Fernández, OSA, pudo conversar durante unos minutos con el Papa Francisco. El encuentro tuvo lugar en la Audiencia de los Miércoles en la Plaza de San Pedro.

Por otra parte, el 11 de mayo, D. Manuel se encontró por primera vez con el Colegio de Consultores de nuestra Diócesis. Este encuentro se celebró en Aguilar de Campoo.

martes, 3 de mayo de 2016

“Evangelizar con alegría, con esperanza y con el servicio”

Llegamos a tierras cántabras con ganas de conocer y descubrir al que va a ser nuestro obispo. Nos recibe en su Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y lo primero que hace es invitarnos a un café en la Casa del Mar, la cofradía de los pescadores. Llama la atención cómo conoce a los vecinos y los llama por su nombre.  Un colaborador del Obispado nos comenta que D. Manuel se toma muy en serio el mandato del Papa Francisco de “salir a las periferias” y que “cuando llegó de párroco a este barrio muy humilde fue puerta por puerta presentándose a los vecinos”. Allí todos le conocen como el P. Manuel y ya muchos saben que es el nuevo Obispo de Palencia.

D. Manuel es el menor de tres hermanos, asegura que “si algún día tuviera que perderme lo haría en Serdio” su pueblo natal, del que tiene sus mejores recuerdos de infancia, con sus padres y hermanos y se confiesa fiel admirador de Pablo VI.

De Palencia guarda muchísimos recuerdos, desde los partidos de balonmano, fútbol y baloncesto, las excursiones al Polvorín, al Cristo del Otero, las competiciones en el Campo de la Juventud, la Balastera, los trenes que le apasionan, su profesor de autoescuela Poncio con el que sacó el carnet de conducir y el estreno mundial de la obra de teatro “Terror en Cuba” con el P. José Furones. Recuerda también el Bar Esgueva al que iba con su padre. Sigue manteniendo mucha relación con compañeros agustinos de pueblos palentinos: de Villalbeto, Villalba de Guardo, Villaprovedo, Espinosa de Villagonzalo, Cevico Navero... Recuerda el frío que pasó un año cuando predicó en Mazariegos una Semana Santa.

En Iglesia en Palencia queremos conocer más a fondo a nuestro Obispo y saber cómo se siente, cómo descubrió su vocación y qué es lo que más le ilusiona de su nueva diócesis.

¿Cómo recibió la noticia de su nombramiento y cómo se siente?

Lo recibí con sorpresa, se dio la circunstancia que tenía el teléfono apagado porque estaba en el funeral de un sacerdote y al encenderlo, vi una llamada de Nunciatura. Me dijeron que fuera cuanto antes a Madrid. Esa noche dormí muy mal pero al día siguiente en cuanto me monté en el tren, al poco de llegar a Reinosa ya pude conciliar el sueño. Una vez que conocí mi nombramiento sentí un profundo temor y temblor, pero al mismo tiempo una inmensa gratitud, aun siendo plenamente consciente de mi miseria y de la Misericordia de Dios.

¿Cómo descubrió su vocación como religioso agustino?

Yo desde pequeño quería ser sacerdote. Tenía mucho contacto con los párrocos de mi pueblo, sobre todo con uno que estuvo en Serdio más de 40 años, Isidro Mardones. También influyó mucho en mí la figura de la vida litúrgica de la familia, las gentes de mi pueblo... y fue de la mano del P. Santos Fernández cuando ingresé en el Seminario Monte Corbán, después fui a Palencia y allí estuve hasta los 16 años.

Las insignias litúrgicas episcopales

Según el ceremonial de obispos estas son las insignias que distinguen a los prelados.

La MITRA: Es un bonete alto de forma cónica, del que cuelgan dos tiras en la parte de atrás y que es usado por los obispos. Que tenga la mitra sobre la cabeza, quiere decir que lleva la ciencia de ambos Testamentos, así como el rostro de Moisés mostraba haces luminosos sobre su cabeza. Con los cuernos de los Testamentos, el obispo debe combatir a los enemigos de la Iglesia. La utilizan Obispos y Arzobispos.



El ANILLO PASTORAL: Que tenga un anillo en el dedo, para que pueda decir por la voz de la esposa: “Nuestro Señor Jesucristo ha puesto el anillo como signo de alianza” No sólo deberá llevarlo como muestra de fidelidad, sino principalmente para demostrar que vela para dar a Cristo como único esposo, a las almas que le fueron encomendadas. Dice el apóstol: “Yo os ligué a mi esposo para presentaros a Cristo como virgen pura”. Lo utilizan Obispos y Arzobispos.



La CRUZ PECTORAL: Es usada sobre el pecho por Obispos, Arzobispos y Cardenales.


El BÁCULO: Que lleve en la mano el bastón pastoral para corregir, sostener y empujar. El báculo esta plantado en el suelo para aguijonear a los perezosos. Es recto en su parte vertical para dirigir y sostener a los débiles; y es curvo en su parte superior para atraer a los pecadores y reunir a lo que erran según aquello: Juntad, sostened, estimulad al indeciso, al enfermo, al perezoso. Lo utilizan Obispos y Arzobispos.



El SOLIDEO: Pequeño sombrero redondo de color morado que llevan los prelados. En palabra latina significa “solo a Dios”, y es un casquete que cubre la parte posterior de la cabeza, y que es usado por el Papa en color blanco. Los Cardenales la llevan de color rojo y los Obispos y Arzobispos violeta.



Ordenación Episcopal e Inauguración del Ministerio Pastoral

 


La Ordenación Episcopal e Inauguración del Ministerio Pastoral de Mons. Manuel Herrero como Obispo de Palencia se celebrará en la S.I. Catedral de Palencia, el próximo 18 de junio a las 12.00. A la misma estarán invitados todos los Obispos de España y será presidida por Mons. Renzo Fratini, Nuncio de Su Santidad en España.

Ese día, tras los Ritos Inicales, el saludo del Administrador Diocesano, el Acto Penitencial y la Liturgia de la Palabra, llegará el momento de la Liturgía de Ordenación del nuevo Obispo. Durante la misma, tras la presentación del elegido y la homilía, D. Manuel hará su promesa a la que seguirán las Letanías de los Santos. Acto seguido llegará la Ordenación Episcopal propiamente dicha: imposición de las manos, imposición del Libro de los Evangelios, Plegaria de Ordenación, unción con el Santo Crisma, entrega del Libro de los Evangelios, entrega del Anillo, imposición de la Mitra e imposición del Báculo Pastoral.

Tras todo ello, Mons. Herrero, será invitado a sentarse en la “cátedra”, símbolo del ministerio episcopal, de su magisterio y de su autoridad pastoral. Pasado este momento, tras el “ósculo de la paz y signo de comunión” recibido de los obispos presentes, continuará la celebración con la Liturgia Eucarística.

martes, 26 de abril de 2016

Cordial felicitación de la Orden de San Agustín

Hoy, martes, 26 de abril de 2016, la Fiesta de Nuestra Madre de Buen Consejo, ha sido anunciado que el Santo Padre Francisco ha nombrado a nuestro hermano, Manuel Herrero Fernández, OSA, de la Provincia de España, Obispo de la Diócesis de Palencia, España.

En el nombre de toda la Orden deseo expresar mi más cordial felicitación al Obispo electo, Mons. Manuel Herrero Fernández, en el momento en que ha sido llamado a servir a la Iglesia en el episcopado, e invito a todos a ofrecerle nuestra ayuda fraterna y nuestras oraciones al comenzar este nuevo ministerio.
 
El Prior General
P. Alejandro Moral Antón

Breve reseña biográfica de D. Manuel Herrero Fernández, OSA

Serdio

El obispo electo de Palencia nació el 17 de enero de 1947 en Serdio-Val de San Vicente (Cantabria). Entró en el seminario menor San Agustín de Palencia (1957-1963). Realizó los cursos de Filosofía y los primeros de Teología en el Monasterio Agustino de Santa María de La Vid, la Vid y Barrios (Burgos) (1963-1964). Los completó en el Estudio Teológico Agustiniano de Valladolid y luego en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (Madrid). Obtuvo el Bachillerato en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid) y la Licenciatura en Teología Pastoral por la Universidad Pontificia de Salamanca, sede de Madrid (1972-1974).

Emitió su profesión simple el 27 de septiembre de 1964 y la solemne el 25 de octubre de 1967, siendo miembro de la Orden Agustina, provincia del Santísimo Nombre de Jesús de España. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1970 por Mons Anastasio Granados, Obispo de Palencia.
 
Inició su ministerio sacerdotal como formador en el colegio seminario agustino de Palencia (1970-1971).
 
Después se trasladó a Madrid donde fue: director espiritual del colegio Nuestra Sra. del Buen Consejo (1971-1974); párroco de Ntra. Sra. de la Esperanza que, desde 1978, se funde también con la Parroquia Santa Ana (1974-1984); delegado del vicario de religiosas, Vicaría III (1976-1984); miembro de la comisión provincial de estudios (1977-1979); prior de la comunidad de Santa Ana y La Esperanza (1978-1983); y arcipreste de Ntra. Sra. de la Merced, Vicaría III (1977-1984).
 
En Santander desempeñó los cargos de: primer párroco de San Agustín y profesor del seminario diocesano de Monte Corbán (1985-1995); delegado episcopal de Cáritas y Acción Social (1985-1989); y delegado episcopal de Vida Consagrada (1989-1995). De nuevo en Madrid, fue consejero provincial de Pastoral Vocacional y coordinador de la comisión provincial de Pastoral Vocacional; además de profesor de Pastoral en los centros teológicos agustinos de El Escorial y de los Negrales (1995-1999); y vicario parroquial de San Manuel y San Benito (1997-1999). Regresó de nuevo a Santander, donde continúa en la actualidad, como vicario general de pastoral (1999-2002) y párroco de S. Agustín (1999-2014).
 
Actualmente es profesor del Instituto Teológico de Monte Corbán, desde 1999; vicario general y moderador de la curia, desde 2002; y párroco de Nuestra Señora del Carmen, desde 2014. Del 22 de diciembre de 2014 hasta el 30 de mayo de 2015 fue administrador diocesano de Santander.

Parroquia de Nuestra Señora del Carmen (Barrio Pesquero, Santander)

Saludo a la Iglesia y a la sociedad de Palencia



Queridos hermanos y hermanas:

Hoy, día 26 de abril, fiesta de Nuestra Señora, Santa María, la Madre del Buen Consejo y de San Isidoro, se hace público mi nombramiento como obispo de Palencia.
Antes de nada expreso mi más profunda gratitud a Dios, Padre, Hijo y Espírito Santo, por la vida, la fe, la vocación a la vida consagrada y al ministerio ordenado, por su misericordia y fidelidad. Mi gratitud al Papa Francisco por la confianza inmerecida que ha puesto en mi humilde persona, a la vez que expreso mi más íntima comunión y obediencia con quien es el Obispo de Roma y Sucesor de San Pedro, el que nos confirma en la fe y nos preside en la caridad.

Al aceptar el servicio episcopal con temor y temblor, consciente de que lo que soy, lo soy por la gracia de Dios, y a pesar de mis pecados, lo primero que deseo es pediros un gran favor: que me acompañéis con vuestra oración para que pueda ser presencia humilde entre vosotros del Buen Pastor; yo, a mi vez, os recuerdo a todos ante el Señor.
Con estas letras deseo acercarme a vosotros, los diocesanos de la Iglesia de Dios que peregrina por tierras palentinas, con mi saludo. Saludar es desear salud, salvación, plenitud de amor, de alegría y de vida nueva que nos regala Jesucristo Resucitado. Y eso es lo que os deseo de corazón.
Un especial saludo y mi abrazo a D. Antonio Gómez Cantero, que lleva al frente de la Diócesis como Administrador Diocesano un año, sirviéndola con entrega y dedicación. Saludo a todas las comunidades cristianas de la Diócesis, a las parroquias, comunidades de consagrados...; todos formamos el Pueblo de Dios, la Iglesia-familia de Dios.
Saludo a los sacerdotes que seguís entregando vuestra vida al Señor trabajando en su viña y mies con generosidad digna de todo reconocimiento y gratitud; quiero ser para vosotros padre, hermano, compañero y amigo. Un saludo particular a los sacerdotes misioneros que manifestáis la apertura de esta Diócesis a otras Iglesias.
Saludo al diácono permanente que nos recuerda al que lavó los pies a los discípulos.
Saludo a los seminaristas que en el Seminario vais madurando la llamada de Dios y vuestra respuesta 
generosa y total.
Saludo a los miembros de vida consagrada; formáis parte de la Iglesia de Palencia y en ella sois imprescindibles. La Iglesia de Palencia no sería la que es sin vuestra presencia, oración, servicio y frutos de santidad. Envío un especial saludo a los contemplativos y contemplativas que desde los monasterios nos señaláis al Único necesario.
Os saludo a todos vosotros, los fieles laicos, asociados en movimientos, grupos, cofradías... o no asociados que tenéis la gran misión de transformar la sociedad haciendo presente el Reino de Dios. Especialmente saludo a las familias que lleváis a cabo la misión de vivir la alegría del amor y servir a la transmisión de la vida y la fecundidad social y eclesial a los niños, jóvenes, ancianos. Un saludo a los habitantes y a sus autoridades de la ciudad, de nuestros pueblos de Tierra de Campos, el Cerrato, los Páramos, los Valles y la Montaña. Mi saludo a los parados, los jóvenes en dificultad, a los trabajadores del campo o la industria, a los medios de comunicación social, a autónomos y empresarios que luchan por mantener y crear trabajo. Un saludo fraterno a los miembros de otras iglesias y confesiones cristianas y a los no creyentes.
Voy a Palencia con el anhelo de servir siguiendo el ejemplo del Buen Pastor y de los pastores que han servido a nuestra Iglesia. A Mons. D. Esteban Escudero y a los que le han precedido, les saludo en el Señor y les expreso el testimonio de nuestra gratitud. Voy para integrarme totalmente en la Iglesia de Palencia, hombro con hombro, codo con codo, corazón con corazón, para llevar el Evangelio de la alegría y la alegría del Evangelio a nuestros hermanos y hermanas, especialmente a los que sufren, enfermos, ancianos, parados, a los que están solos, desamparados, explotados y deprimidos, familias y jóvenes en dificultad, peregrinos..., a todos.
Los tiempos son recios e inciertos, es verdad, pero junto a las dificultades están las oportunidades. Con vosotros quiero ser testigo del Señor y llamar al corazón de todos para que dejemos entrar en nuestra vida personal y cultura, en todos los ámbitos de la existencia, al que es el Rostro misericordioso del Padre, Jesucristo.
No tengo ningún plan pastoral especial ni consigna alguna, sino sumarme, desde mi pobreza y humildemente, a lo que se viene haciendo en Palencia, en comunión con las Iglesias de la Provincia Eclesiástica de Burgos, la Iglesia de la Región del Duero, la Conferencia Episcopal Española y en comunión con el Papa.
Abriéndoos mi corazón os digo que hoy tengo sentimientos encontrados. Por una parte, un poco de pena por dejar la Iglesia de Santander y mi tierra de Cantabria en la que he nacido a la vida y a la fe, tengo mi familia, hermanos, paisanos, compañeros y amigos, y en la que he ejercido el ministerio colaborando con distintos grandes pastores, en el Colegio y la Parroquia San Agustín, la Parroquia de Ntra. Sra. del Carmen, del Barrio Pesquero, la Guardería y Escuela Infantil “Marqués de Valterra”, el Colegio Miguel Bravo, La Salle, el Seminario de Monte Corbán y en el Obispado, y actualmente con quien vosotros conocéis bien, nuestro querido D. Manuel Sánchez Monge. Por otra parte, alegría, porque voy a una tierra e Iglesia que es desde siempre muy querida por mí y a la que me siento unido por muchos vínculos. En Palencia, en la Escuela Apostólica de San Agustín, me educaron durante 6 años y entre los educadores estaba el P. Nicolás Castellanos, Obispo Emérito de Palencia; después fui miembro de la Comunidad de PP. Agustinos con el P. Nicolás de prior, fui ordenado sacerdote en Madrid por el Obispo de Palencia, D. Anastasio Granados, (q.e.p.d), y di los primeros pasos como agustino y sacerdote en la ciudad y provincia de Palencia. Voy a una Iglesia que, como decía San Teresa de Jesús, está formada por «palentinos, toda gente de la mejor masa y nobleza que yo he visto» (Fundaciones, 26). A vosotros voy confiando en la misericordia de Dios y en la vuestra.
Orad por vuestro próximo Obispo pidiendo la asistencia del Espíritu Santo, «don en sus dones espléndido», para que con vosotros sea cristiano y para vosotros obispo-servidor, que no solo presida sino que pro-exista, os conozca, os ame, viva, me entregue totalmente por vosotros y a vosotros. Desde ahora no me pertenezco sino que os pertenezco: mis días, mi salud, mi carácter, mis luces y sombras, mi miseria, cuanto soy y cuanto tengo os pertenece.
Desde ahora me encomiendo especialmente a Santa María, la Virgen Madre de Dios y nuestra, en sus diversas advocaciones de la Calle, del Brezo y de tantas advocaciones queridas y entrañables que riegan la devoción mariana en nuestra Diócesis; a San Antolín, nuestro patrono; al Beato Manuel González, que próximamente será canonizado; y a todos los santos y beatos palentinos.
Cordialmente en Cristo.
Manuel Herrero Fernández, OSA
Obispo Electo de Palencia

El sacerdote agustino P. Manuel Herrero, OSA, nuevo Obispo de Palencia


La Santa Sede ha hecho público, a las 12.00 h. de hoy,  martes 26 de abril, que el papa Francisco ha nombrado al agustino P. Manuel Herrero Fernández obispo de la diócesis de Palencia. Así ha sido comunicado por la Nunciatura Apostólica en España a la Conferencia Episcopal Española (CEE). El P. Manuel Herrero Fernández, O.S.A, es en la actualidad vicario general de Santander.

La diócesis de Palencia está vacante por traslado, como auxiliar de Valencia, de Mons. Esteban Escudero Torres. Está al frente de la misma, como administrador diocesano,  D. Antonio Gómez Cantero.