jueves, 14 de diciembre de 2017

¿Por qué necesitan los niños una protección especial?, ¿Es lícito «comprar» y «vender» personas?


¿Por qué necesitan los niños una protección especial?
[DOCAT 122] Los niños deben ser protegidos y defendidos en cualquier circunstancia, pues «un niño es el mayor regalo de Dios para la familia, para un pueblo y para el mundo» (Madre Teresa). Los niños son el futuro de la humanidad, y por su naturaleza necesitan ayuda. En ocasiones, los niños se ven obligados a crecer en condiciones que claman al cielo; en muchas partes del mundo se carece de una asistencia sanitaria, una alimentación adecuada, un mínimo de educación escolar o, incluso, de un hogar. Asimismo, hay continuos escándalos como el tráfico de niños, el trabajo infantil, el fenómeno de los niños de la calle, la utilización de niños en las guerras, el matrimonio con menores o la pederastía. Es indispensable combatir tanto a nivel nacional como internacional cualquier vulneración de la dignidad de los niños que pueda ser causada por la explotación sexual o por cualquier otra forma de violencia. 

En el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia: [244, 245]

¿Es lícito «comprar» y «vender» personas?

[YOUCAT 435] Ninguna persona ni partes de una persona pueden ser convertidas en mercancía, tampoco nadie puede ofrecerse a sí mismo como mercancía. El hombre pertenece a Dios, que le ha otorgado libertad y dignidad. Comprar y vender personas, como sucede hoy en día de forma habitual, no sólo en la prostitución, es un acto absolutamente reprobable.
En el Catecismo de la Iglesia Católica: [2414]

lunes, 11 de diciembre de 2017

Espíritu de pobreza

Es el Evangelista San Lucas quien escribe: «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, a tus hermanos, a tus parientes o a tus vecinos ricos, porque después ellos te invitarán y quedarás así recompensado. Por el contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos. Ellos no pueden corresponderte, y por eso serás feliz, porque tú tendrás recompensa cuando los justos resuciten» (Lc 14, 30-37).

Nuestro Víctor leía muy despacio y muchas veces la Biblia y textos como este del Evangelio. Y lo mismo a San Juan de la Cruz y Las Moradas de Santa Teresa. El espíritu de pobreza no es amar a los pobres y obsequiarles con una limosna. Nos aclaramos: a los pobres se les puede ayudar por compasión, para que no nos molesten con su mano extendida o, también, para recuperar la paz de la conciencia, esto cuando se hace como devolución de ganancias injustas.

Amor a los pobres no es lo mismo que tener espíritu de pobreza. Cuando se vive la pobreza tal y como se define en las Bienaventuranzas, es mucho más que hacer las cosas con tal o cual color de bondad y generosidad.

Vivir el espíritu de pobreza al estilo de Víctor es una necesidad espiritual que nos empuja a revestirlo todo con el manto del amor, llevando acciones al estilo de Víctor: transmitir alegría y paz a la vez.

Tenemos testimonios que no pueden ser más significativos. Vamos con ellos que es lo más acertado y... ¿por qué no tratar de imitar cuando se nos ofrezca la ocasión? Jesús le dijo a Judas que a los pobres siempre los tendremos a nuestro lado, todo es cuestión de ver en ellos al mismo Jesús.

Cuenta el P. Carmelita Descalzo Juan Jesús, que fue su confesor en Medina del Campo, que le dijo Víctor que la mayor gracia que le había hecho el Señor en toda su vida, fue permitir que se arruinase económicamente, pues así le libró totalmente de la ceguera y de la esclavitud de los bienes materiales.

Mari Carmen, compañera de trabajo en la fábrica de Pepsi Cola, testifica: «Cuando él realizaba horas extraordinarias en la fábrica, me pedía sobres para meter dinero en ellos y repartirlos entre la gente necesitada. Yo le recriminaba haciéndole ver que tenía 7 hijos y debería guardarlo para ellos. Me contestaba que sus hijos comían todos los días y había gente que no podía hacerlo». Y decía también textualmente: «Mi mujer es muy apañadita y se arregla con el jornal».

Su misma mujer nos cuenta, cómo en una ocasión, viendo a un pobre con mucho frío pidiendo limosna por las calles, entró en su casa, se fue al armario y le sacó un abrigo que apenas había estrenado.

No menos ejemplar fue en esta ocasión: A un vecino se le quemó la casa y... pues eso, se quedó sin hogar para la familia. ¿Solución? Víctor le dejó su casa hasta que se la arreglaran y él se fue con la suya a otra que tenía a las afueras de Medina del Campo, donde guardaba las gallinas y desde donde las cuidaba y defendía de “peligros”.

Germán García Ferreras

domingo, 10 de diciembre de 2017

10 de diciembre de 2017 II Domingo de Adviento

  • Is 40, 1-5. 9-11 Preparadle un camino al Señor 
  • Sal 84 Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación 
  • 2 Pe 3, 8-14 Esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva 
  • Mc 1, 1-8 Allanad los senderos del Señor

Hoy escuchamos tres voces, la del profeta Isaías, la de Juan, el Bautista, y la de Pedro. 
El profeta y el Bautista anuncian que es necesario preparar el camino al Señor. Israel en el destierro oye la voz gozosa del profeta que anuncia de parte de Dios el retorno a la patria. Como un nuevo éxodo, Dios caminará con su pueblo (1 Lect). 
La voz de Juan, el Bautista, grita en el desierto y anuncia la llegada del Mesías. Es necesario preparar el camino del Señor. Cristo viene únicamente por los caminos preparados por los que esperan (Ev). 
Pedro responde a la impaciencia de los primeros cristianos diciendo que la promesa se cumplirá (2 Lect).

sábado, 9 de diciembre de 2017

Vallejo de Orbó

El 9 de diciembre, los vecinos de la localidad palentina de Vallejo de Orbó honran a su patrona, Santa Bárbara y lo hacen con la procesión nocturna de las lámparas, recuperando así una tradición minera, y acto seguido, celebrarán la Eucaristía, que este año, estará presidida por el Obispo de la Diócesis.

El pasado de Vallejo de Orbó  ha estado ligado a la minería y a la extracción de carbón. Fue en Orbó donde se creó la primera mina.

La procesión será el día 9 a las 19:30h, y a las 20:30h se celebrará la Eucaristía.

jueves, 7 de diciembre de 2017

San Ambrosio. Su fiesta se celebra el 7 de diciembre

Talla en madera de pino, dorada y policromada. Anónimo, S. XVI repintada en S. XVIII. Museo parroquial de Santa Eulalia. Paredes de Nava
Nace en Tréveris (Alemania) hacia el 333. Hijo de Aurelio Ambrosio, prefecto de la Galia Narbonense. Tras la temprana muerte de su padre, su madre lo llevó a Roma dándole una sólida formación. Tras sus estudios se trasladó a Sirmio con el prefecto Sexto Petronio. Ya como cónsul, fijó su residencia en Milán, por entonces residencia de los emperadores. Tras dirimir una contienda entre católicos y arrianos con motivo de la elección episcopal, fue elegido por aclamación popular nuevo obispo de Milán. Al comienzo se opuso, pues era catecúmeno... y en una semana recibió los sacramentos del bautismo, confirmación y eucaristía, y fue ordenado de diácono, sacerdote y obispo. Siendo ya obispo, el estudio, la meditación, la predicación, los escritos y la acción pastoral y social será la fuente de su actividad. Su carácter impresionó a San Agustín, que acudía a la catedral a escucharle. Y así, tuvo mucho que ver mucho en la conversión del joven Agustín de Tagaste, y fue él quien le bautizó.

Visitó como legado pontificio al emperador Máximo, asesino de Graciano, su antecesor, y como al negarse a recibir penitencia, lanzó contra la excomunión. Prohibió la entrada en la Iglesia al emperador Teodosio por la matanza de Tesalónica, alegando el ejemplo de David, también adultero y homicida. San Ambrosio le replicó “Ya que le has imitado en el pecado imítale también en la penitencia”. Teodosio cumplió con toda humildad la penitencia que el sato obispo de Milán le impuso.

Murió el 4 de abril del 397 en Milán y fue enterrado en la basílica que lleva su nombre. Fue proclamado doctor de la Iglesia por Bonifacio VIII, y es venerado por la Iglesia Católica, la Ortodoxa, Luterana y Anglicana.

El arte le representa vestido de Obispo con mitra, báculo, un libro, como doctor y algunas veces también con una colmena de abejas por ser patrón de los apicultores, y fabricantes de velas. En la Diócesis destacan las representaciones del púlpito de la colegiata de Ampudia, obra de Alejo de Vahía y la del púlpito de Autillo de Campos.

Texto: José Luis Calvo
Fotografía: Antonio Rubio

Oración

Señor Dios Nuestro,
que has querido infundir
en Ambrosio tu admirable
doctrina, concédenos, por
su intercesión, permanecer
fieles a esa misma doctrina
y modelar conforme a ella
nuestra propia conducta.