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miércoles, 4 de abril de 2018

Mamá, ¿hacia dónde vamos?

- Mamá, ¿hacia dónde vamos?
- Amor, ya te lo he dicho, vamos a un lugar mejor. Ahora, duerme.
Demoledor. Cualquier día de estos... en cualquier punto de las frías aguas del Mediterraneo. Una madre y su hijo que buscaban un futuro, una vida digna. Una esperanza para mañana.

 

Hace unos días me llegó esta viñeta por las redes sociales... y me heló el corazón. Con admirable dulzura se nos presenta un drama absoluto: Una madre que, hasta en el último momento y en la situación más dura, da un poco de esperanza a su hijo.
 
Una imagen profundamente bella que respira AMOR en cada burbuja de oxígeno que sube a la superficie... sin quitar un ápice de DOLOR. Y una imagen que cuestiona muy seriamente nuestra humanidad.
 
Nunca habrá datos exactos. Cuando escribo esto... en tres meses... 463 seres humanos, hermanos nuestros, pueden “contabilizarse” como ahogados o desaparecidos en las aguas mediterráneas. En el 2017 fueron casi 3000. En 2016... 4150.
 
Una tragedia ante la que el Papa Francisco -en su histórica visita a Lampedusa- dejó de lado el discurso preparado para exclamar... VERGÜENZA.
 
Hace tiempo, un periodista preguntaba a una madre que iba a subirse a un barcucho con su hija, huyendo de Turquía tras salir de Siria: “¿No le da miedo arriesgar la vida de su hija en ese barco?”. Y la madre contestó: “Donde arriesgo la vida de mi hija es quedándome en tierra”.

Tenemos que preguntarnos “hacia dónde vamos”. Tenemos que pedir perdón. Tenemos que reaccionar.

Txomin Pérez

miércoles, 14 de marzo de 2018

Líneas en blanco



Hacer un Comunicado no es fácil. Hay que medir las frases... y muchas veces nos alargamos. Por eso llama la atención el que lanzó Unicef la semana pasada. Encabezamiento, firma y una frase seguida de líneas en blanco. Era, más o menos, así:
Informaciones sobre muertes en masa de niños en Ghouta y Damasco. Por Geert Cappelaire, responsable de UNICEF para Oriente Próximo:
 
“Ninguna palabra hará Justicia a los niños asesinados, sus madres, sus padres y sus seres queridos”.












Cómo lo estarán viendo para hacer esto. Un poco más tarde, Geert Cappelaire añadía en Twitter: “Ya no tengo palabras para describir su indignación y el sufrimiento de los niños”. Y Unicef se preguntaba: “¿Todavía tienen palabras aquellos que están infligiendo el sufrimiento para justificar sus actos bárbaros?”
48 horas seguidas de bombardeo. Más de 200 civiles muertos. Muchos de ellos... niños.
A mí ya me da lo mismo quién bombardee a quién. Esto tiene que parar ya.
Pero no me da lo mismo... la vida de gente que sencillamente quiere vivir. No me da lo mismo que sigamos mirando para otro lado. No me da lo mismo que tengamos la conciencia tranquila. Y no me da lo mismo el silencio internacional y el silencio de nuestros gobiernos.
El pasado día 23 el Papa nos pidió que rezáramos por la Paz. Hay que seguir haciéndolo.

Rezando y trabajando por la Paz. Hasta agotarnos.

Txomin Pérez

domingo, 11 de febrero de 2018

Cinco años



Cuando esto escribo se cumplen cinco años de un gesto que difícilmente podré olvidar mientras viva. A media mañana el Papa Benedicto XVI decía estas palabras a los Cardenales reunidos en Consistorio: «Queridísimos hermanos, Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia. Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino». Y añadía poco después: «Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales».
 
El desconcierto inicial -no éramos capaces de adivinar si esto había sucedido antes en algún momento de la Historia de la Iglesia- fue tornando en profundo agradecimiento a un Papa anciano que ya no se sentía cono las fuerzas necesarias para conducir la barca de Pedro.
 
Es curioso... Aquel día, y los siguientes... aparecieron en las redes sociales muchas “encuestas” como esta... que ante la pregunta de ¿Cuál es el futuro que le espera a la Iglesia católica?, ofrecían las siguientes posibilidades: “Todo continuará igual que hasta ahora”; “Los cardenales del cónclave escogerán a un papa que tendrá mano dura para resolver los escándalos eclesiásticos”; “Es el fin de la Iglesia debido a que en los últimos años han salido a la luz muchos errores y cada vez pierden más fieles”; “No soy católico, me da igual lo que pase”; y, “Se cumplirá la profecía de San Malaquías: el próximo papa será el último de la Iglesia y por consiguiente será su final”.
 
Todas erraron. Nada fue igual. Los cardenales escogieron a un Papa que nos dice que no tenemos que tener miedo a la ternura. La Iglesia tiene futuro, asume sus errores y se pone en camino de conversión y de encuentro, en salida. A los no católicos no les da igual lo que pase en la Iglesia. Y no estamos ante el final. Estamos abiertos al futuro.

No tengo otro sentimiento que el de agradecimiento. Al Papa Benedicto XVI. Al Papa Francisco. Y al Espíritu Santo... que sigue actuando y nos sigue sorprendiendo. Aunque, en un primer momento nos descoloque y no entendamos nada.

Txomin Pérez

jueves, 8 de febrero de 2018

Es preciso escuchar



«Es preciso escuchar: escuchar a los parados, que no pueden sustentar el presente y menos el futuro de sus familias; a los pueblos originarios, frecuentemente olvidados y cuyos derechos necesitan ser atendidos y su cultura cuidada, para que no se pierda parte de la identidad y riqueza de esta nación. Escuchar a los migrantes, que llaman a las puertas de este país en busca de mejora y, a su vez, con la fuerza y la esperanza de querer construir un futuro mejor para todos. Escuchar a los jóvenes, en su afán de tener más oportunidades, especialmente en el plano educativo y, así, sentirse protagonistas del Chile que sueñan, protegiéndolos activamente del flagelo de la droga que les cobra lo mejor de sus vidas. Escuchar a los ancianos, con su sabiduría tan necesaria y su fragilidad a cuestas. No los podemos abandonar. Escuchar a los niños, que se asoman al mundo con sus ojos llenos de asombro e inocencia y esperan de nosotros respuestas reales para un futuro de dignidad. Y aquí no puedo dejar de manifestar el dolor y la vergüenza que siento ante el daño irreparable causado a niños por parte de ministros de la Iglesia. Me quiero unir a mis hermanos en el episcopado, ya que es justo pedir perdón y apoyar con todas las fuerzas a las víctimas, al mismo tiempo que hemos de empeñarnos para que no se vuelva a repetir».
 
Palabras del Papa Francisco a las autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático de Chile  el pasado 16 de enero.
 
Escuchar: condición sine qua non... para cualquier cosa noble que nos propongamos. Para avanzar con otros, en cualquier faceta de la vida. Y requisito indispensable si, en ese camino, queremos ir con los que peor lo pasan, caminan más despacio, o acumulan sufrimiento: parados, pueblos explotados, migrantes, jóvenes, ancianos, niños.
 
Todos lo necesitamos, pero muchos lo necesitan de una manera especial. Necesitan que haya alguien que preste atención a lo que piensan, a lo que sienten, a lo que desean, a lo que sufren...
 
Todos estamos rodeados de gente que necesita atención. Y ahí es donde podemos tomar la decisión de ponernos a escuchar. Escuchar lo que otro tenga que decir, sin prisas, sin juzgar, sin importar que lleve o no la razón... Para prevenir conflictos y malos entendidos. Para estrechar relaciones. Para apreciar qué hace único al otro, cómo siente, cómo piensa, cómo afronta la vida, porqué es como es... Para crecer juntos.


Txomin Pérez


lunes, 22 de enero de 2018

Para el año que comienza

Que crezca nuestra FE

Una fe que sea encuentro con Dios. Que es respuesta libre a ese encuentro. Que es entrega a Dios. Una fe que sea sencilla, no de elucubraciones y discursos. Una fe que sea vital, y cambie nuestra vida, que se demuestre en nuestra vida. Una fe que nos lleve al compromiso. Al compromiso diario.
 
Que crezca nuestra ESPERANZA

Para no caer en el desaliento ante el mal, los problemas y las dificultades de la vida. Para no bajar los brazos y pensar que no hay nada que hacer, que todo es inútil. Una esperanza que no sea ingenuidad o idealismo. Una esperanza que no espere del cielo... sin poner por nuestra parte los medios necesarios.
 
Que crezca nuestra CARIDAD
 
Para amar más a Dios y a nuestros hermanos en Dios. Para que nuestro amor sea como el de Dios, sólido y firme, como la roca de la que nos habla el Evangelio. Para que sea siempre nuevo, fresco y bello. Para que sea, como el amor de Dios, perpetuo, que no se acabe, no se canse, no tenga límites.
Un amor que sea sincero y puro... no un amor de apariencias. Un amor al servicio del necesitado, que socorra al que lo  necesite, consuele al triste, que ofrezca y acepte el perdón. Un amor que sea universalidad... para amar a todos, sin distinciones. Y un amor delicado y sensible... pendiente de las pequeñas cosas.

Y que todo esto lo vayamos sintiento crecer con alegría. Con la ALEGRÍA DEL EVANGELIO.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Sé parte

«Esta Navidad sé parte de nuestro compromiso». A esto nos anima Cáritas en este tiempo de Navidad. Pues todo el año es tiempo propicio, pero la Navidad es una magnífica ocasión para poner de manifiesto el compromiso, la fraternidad y el encuentro con los demás. Es tiempo para dar gracias a los voluntarios y a la generosidad de toda la sociedad.

Es tiempo para hacernos más sensible. Para mirar «al otro» en cada uno de nosotros. Para intentar vivir de otro modo.. Para ser más cercanos a las personas que sufren las consecuencias de la injusticia, la pobreza y la exclusión. Es tiempo para transmitir el mensaje salvador de Cristo; y, para no olvidar que, como señalaba el Papa Francisco en su mensaje para la I Jornada Mundial de los Pobres, «para los discípulos de Cristo, la pobreza es ante todo vocación para seguir a Jesús pobre». Es tiempo para ser contemplativos y activos, para hacer palpable en el mensaje de la Natividad del Señor y en el mundo en el que vivimos.

Un compromiso diario que Cáritas hace vida con las familias en riesgo de exclusión, con los mayores que se enfrentan a la soledad, con las personas en situación de desempleo o sin hogar. Con los que se ven obligados a la migración forzosa o sufren el tráfico de personas, con nuestros hermanos de todo el mundo...

PD: Como es habitual por estas fechas, el Papa recibió a un grupo de niños y jóvenes de la Acción Católica Italiana. Se acercaron a felicitarle la Navidad. Y esto les dijo:

«Contemplando la vida y misión de Jesús, comprendemos que Dios es Amor. Por ello, sean buenos “fotógrafos”, tanto de lo que hizo Jesús, como de la realidad que los rodea, con mirada atenta y vigilante. Tantas veces hay personas olvidadas: nadie las mira, nadie las quiere ver. Son los pobres, los débiles, relegados a los márgenes de la sociedad, porque se les considera como un problema. Sin embargo, son la imagen del Niño Jesús rechazado y que no encontró acogida en la ciudad de Belén, son la carne viva de Jesús que sufre y es crucificado.

He aquí cuáles son vuestras “periferias”: intenten enfocar sus cámaras en los compañeros y personas que nadie ve nunca y atrévanse a dar el primer paso para salir a su encuentro, regalarles un poco de vuestro tiempo, una sonrisa, un gesto de ternura.

¡Queridos chicos sean amigos y testimonios de Jesús nacido en Belén para estar entre nosotros!».

Domingo Pérez

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Testimonio

Saldremos en la tele... para dar “testimonio” de los que somos y hacemos. En el programa del mismo nombre: “Testimonio”.

Un equipo de TVE se acercó hasta Palencia para recoger el testimonio de cuatro rostros de nuestra Iglesia diocesana.

A través del rostro de Charo... el rostro de nuestra Iglesia del mundo rural. Mujer todoterreno de Guaza de Campos, presencia de Dios en su vida, presencia de Dios a través la gente sencilla de nuestros pueblos. Y lo podremos ver el próximo 17 de diciembre.

A través del rostro de nuestro Obispo... el rostro de una Iglesia que quiere ponerse en salida, que quiere sumarse a trabajar por una Cultura del Encuentro... Y lo podremos ver el próximo 31 de diciembre.

A través del rostro de Macu... implicada en su grupo de Profesionales Cristianos, y al servicio de la Diócesis en la coordinación y elaboración del Plan Pastoral. Un Plan Pastoral que nos tiene que llevar a “La Alegría de Creer y Crear en esta Tierra de Palencia”. Y lo podremos ver el próximo 14 de enero.

Y a través del rostro de la  Hna. María Luisa... superiora de la Comunidad de Hnas. Hospitalarias. El rostro de una Iglesia que se vuelca en la atención de los hermanos más débiles... el grandioso trabajo del Centro Sociosanitario Hermanas Hospitalarias de Palencia. 

Y lo podremos ver el próximo 28 de enero. A las 10.25 de la mañana. No os lo perdáis.

Txomin Pérez

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Se me ocurre

El pasado domingo 12 de noviembre celebrábamos el Día de la Iglesia Diocesana... Festejábamos que “Somos una familia contigo”. Osea... contigo, que estás leyendo esto. Y nuestro Obispo nos preguntaba: “¿Cómo vivir más y mejor nuestro ser familia? Pregúntalo y actúa”.

Si no tienes claro qué puedes hacer, pero tienes ganas, se me ocurre que puedo hacer un listado. Hay un montón de cosas que puedes, que podemos, hacer los laicos y laicas. Por si vale para dar ideas. Para algunas hará falta una mínima formación... pero para otras solo hace falta tu compromiso. Y seguro que hay un montón de posibilidades más... que yo desconozco.

Se me ocurre, y es lo más importante, que puedes participar en la Eucaristía de tu parroquia y compartir tu fe con otros, celebrar tu fe con otros.

Se me ocurre que puedes plantearte ser catequista de niños, de jóvenes que se estén preparando para la Confirmación, o de parejas que piensen casarse. También puedes acompañar grupos de niños, jóvenes, adultos, ancianos... de tu parroquia o de algún movimiento que haya en tu parroquia...

Y si no te ves capacitado para acompañar un grupo, sí puedes ser miembro de un grupo. Para crecer y formarte como cristiano y como persona. Para celebrar y compartir tu fe y tu vida.

Se me ocurre que igual se te da bien la música... y en tu parroquia hay un coro.

También hay gente que colabora “llevando las cuentas y la economía” de la comunidad parroquial. Y toda ayuda es poca. Y hay personas que participan en el “Consejo Pastoral de la Parroquia”... pensando y planificando con los sacerdotes la vida parroquial.

Es importantísima la labor de Cáritas en las parroquias, no hace falta que te lo explique. Una mano comprometida siempre viene bien. Y tampoco hace falta que te explique la gran labor que realizan los voluntarios de Manos Unidas en nuestras parroquias. Serás bienvenido.

Y como en todas las casas...  y a veces no sabemos valorarlo... muchas veces lo importante es tener a mano a alguien que entienda de “electricidad” y sepa cambiar un enchufe. En todas las casas, y también en la parroquia... se estropean los enchufes. Y como en todas las casas... hay veces que lo que se necesita es coger una escoba y una fregona... para que todo esté limpio. Para que nuestra casa esté que dé Gloria verla.

Y como en todas las casas... habrá momentos en que alguien se ponga enfermo. Y hay que hacer por ir a visitarle, por ir a pasar un rato con él. Para estar junto al enfermo y acompañar en la enfermedad.
Seguro que hay muchas más posibilidades. Piensa un poco para buscar tu sitio. Y habla con el sacerdote de tu parroquia.

Domingo Pérez

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Me preocupan los de 12 años

Cuando esto escribo se acaba de declarar “la República Catalana, como Estado independiente y soberano”... y doy gracias a Dios porque mi hijo solo tenga tres años... y no entienda la actualidad. O a eso me agarro.

En un Parlamento ha saltado por los aires, y retransmitido por la televisión, el respeto a la Ley. Así que pudiera ser que estemos mandando un mensaje muy peligroso... a los de 12 años. Da lo mismo la Ley, dan lo mismo las normas. Nosotros mismos decidimos cuál es la Ley vigente... y si no nos gusta la cambiamos. O cogemos solo la parte que nos gusta para nuestro objetivo del momento. Y tampoco es necesario seguir los cauces para cambiar la Ley. Pues el objetivo es hacer mi santa voluntad.

Y se ha declarado “la república catalana, como Estado independiente y soberano”... con un voto secreto. Así que pudiera ser que también estemos mandando otro mensaje muy peligroso... a los de 12 años...: haz todo lo que esté en tus manos para no hacerte responsable de tus actos.

En resumen: No cumplas la Ley y no asumas las consecuencias de no cumplir la Ley.

A vuestra imaginación dejo el elucubrar las posibles consecuencias de que esto se hiciera norma en el hogar, en la escuela, en el parque...

Tenemos la tremenda responsabilidad de evitar que lo que no tiene ni pies ni cabeza se convierta en norma. Cada verá cómo traduce esto a los suyos, los propios. Y a los ajenos.

No tengo ni idea de cómo estará la situación cuando leas esto... y solo espero que empiecen a aparecer los “buenos ejemplos”... pues el mal ejemplo se extiende como la pólvora. Si tiene que sobrarnos algo en los días venideros... que sea la cordura y el trabajo constante por la convivencia y el Bien Común.

Domingo Pérez

sábado, 21 de octubre de 2017

Una grande y muy determinada determinación

Pónganse en situación y dejen volar la imaginación. Trasládense a los caminos del Siglo XVI. A los medios de transporte del Siglo XVI. A los alojamientos para el viajero del Siglo XVI. A las condiciones de vida del Siglo XVI. A los ropajes del Siglo XVI. Métanse -si son capaces- en el cuerpo de una mujer del Siglo XVI. Y pónganse en actitud de caminar... aunque hoy lo haríamos en coche.

Ahora es muy fácil, solo hay que decirle al móvil... “llévame de tal sitio a tal sitio por la vía más rápida”... Hoy, Santa Teresa de Jesús -la “andariega”- lo hubiera tenido más sencillo. De “fundación a fundación”... el GPS le habría llevado a través de 4882 kilómetros. Por la vía más rápida... y anunciándole dónde hay gasolineras, dónde hay buenos sitios para comer y lugares para descansar. Y paradas donde se puede hacer una  buena foto.

Lo que les digo... 4882 kilómetros... si la Santa solo se hubiera dedicado a fundar. Desde aquel convento en Ávila en 1562, hasta el de Burgos en 1582, pasando por nuestra querida Palencia en 1580. Pero no solo se dedicó a fundar... así que, posiblemente esta “kilometrada” será mucho mayor.
Empresa ingente y admirable. Y les recuerdo que estamos en el Siglo XVI.

Les voy a ser sincero... yo me habría echado para atrás. Y si les soy sincero... no me vienen a la cabeza hombres y mujeres del Siglo XXI capaces un empeño de semejante magnitud. O quizás sí.

Santa Teresa tenía una cosa que muchas veces nos falta... y así se lo recordaba a sus hijas: «Digo que importa mucho, y el todo, una grande y muy determinada determinación de no parar hasta llegar al final, venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trabajase lo que se trabajare, murmure quien murmurare...».

Determinarse por el Señor. Estar dispuesto a recorrer el camino querido por Él. Hacerlo decididamente. Seguir a Jesús. Determinarse por Él. No es sencillo pero no es imposible. Un seguimiento exigente, pues no nos jugamos una parte de la vida, sino toda la vida. Se entrega la vida por el proyecto del Reino de Dios.

Domingo Pérez

viernes, 13 de octubre de 2017

Tiempos revueltos

En la sociedad española vivimos tiempos revueltos y nada asegura que no vayan a revolverse más. Tiempos tensos y violentos. Tiempos donde la estupidez, o la ambición, o la codicia o el odio... o todo junto se van extendiendo. Tiempos donde parecemos estar más preocupados -y ocupados- en separar que unir.

También sabemos que los que dedican su vida a odiar al otro, o a sembrar odio, son una minoría... pero las enfermedades son contagiosas.

Desde demasiados sitios se trabaja sin descanso para volar los puentes... y poco para tenderlos. Parece que más que caminar hacia la “Cultura del Encuentro”, como nos pide el Papa Francisco... vamos a la carrera a la “Cultura del Desencuentro”.

Y cada uno nos lo tenemos que hacer mirar... desde nuestras actitudes, maneras y modos, desde nuestra vida diaria, desde nuestras opiniones en público y en privado...

Y yo mismo tengo que ver desde qué claves y para qué realizo mi quehacer diario: el Periodismo.

No puede ser que la profesión a la que amo sea utilizada para promover el enfrentamiento. Hay en mi gremio mucho mercader que explota los sentimientos, sin otra intención que encender una mecha. Sabiendo perfectamente -y convencidos- que la única forma de imponer algunas ideas pasa por la eliminación de quienes no las comparten... y buscan un escenario en el que eso sea posible.

Se amplifican las ideas de los fanáticos de uno y otro lado... y se silencia a la inmensa mayoría. La inmensa mayoría sensata, prudente... que lo único que busca es vivir en paz. En concordia. Convivir.
Con alegría recibo la noticia de que el Papa Francisco dedicará su Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2018... «a las informaciones infundadas que contribuyen a generar y a alimentar una fuerte polarización de las opiniones. Se trata de una distorsión a menudo instrumental de los hechos, con posibles repercusiones sobre los comportamientos individuales y colectivos». Porque «la Iglesia quiere ofrecer una contribución proponiendo una reflexión sobre las causas, sobre las lógicas y sobre las consecuencias de la desinformación en los medios y ayudando a la promoción de un periodismo profesional, que busca siempre la verdad y por lo tanto un periodismo de paz, que promueva la comprensión entre las personas». El Papa busca, y todos necesitamos un «periodismo de paz».

Tengo que esperar a enero para leer este Mensaje... pero ya tengo ganas. Porque, ahora y siempre «La verdad os hará libres» (Jn 8, 32).

Domingo Pérez

viernes, 22 de septiembre de 2017

Desplumar

Un día, una mujer dada fácilmente a sacar defectos de los demás se fue a confesar con alguien que tenía fama de santo. Aquel confesor escuchó pacientemente a la penitente; después le dijo: “Como penitencia, coge una gallina y recorre las calles más importantes de tu pueblo arrancando lentamente las plumas que soltarás al viento. Después, regresa otra vez a mí”. Aquella señora obedeció. Cuando retornó al confesor, éste le dijo: “La penitencia no ha concluido. Ahora debes volver a andar por las calles y recoger todas las plumas que has sembrado”. “Es imposible”, contestó la mujer. “Así es la murmuración -respondió el confesor- Pequeños juicios sobre otras personas pueden crear situaciones irreparables”.

Esta semana se han cumplido cuatro años de una de las homilías diarias que más me ha gustado del Papa Francisco... la que dedicó, un 13 de septiembre de 2013, en la Capilla de Santa Marta... a hablar de la murmuración. Un mal que no acabamos de desterrar.

Porque, nos decía... “los que viven juzgando al prójimo, hablando mal del prójimo, son hipócritas, porque no tienen la fuerza, la valentía de mirar sus propios defectos. El Señor no dice, sobre esto, muchas palabras. Después dirá, más adelante, que el que tiene en su corazón un poco de odio contra el hermano es un homicida... También el Apóstol Juan, en su primera carta, lo dice con claridad: el que odia a su hermano, camina en las tinieblas; quien juzga al hermano, camina en las tinieblas”.

Y cada vez que nosotros “juzgamos a nuestros hermanos en nuestro corazón -prosiguió- es peor, cuando hablamos de esto con otros somos cristianos homicidas”.

“La murmuración - nos advertía- siempre va en esta dimensión de criminalidad. No hay murmuración inocente”. La lengua, dijo de nuevo retomando al Apóstol Santiago, es para alabar a Dios, “pero cuando la lengua la usamos para hablar mal del hermano o de la hermana, la usamos para matar a Dios, la imagen de Dios en el hermano”.

El Papa pedía para nosotros y para toda la Iglesia, “la gracia de la conversión de la criminalidad de la murmuración al amor, a la humildad, a la mansedumbre, la dulzura, la magnanimidad del amor hacia el prójimo”. Yo lo pido también.

Domingo Pérez

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Amad a vuestros enemigos

Escultura del artista Timothy Schmalz
El 17 de agosto, el corazón se nos encogió tras los ataques terroristas en Barcelona y Cambrils. Casi de manera inmediata una de mis preocupaciones fue -y sigue siendo- cuál debe ser la postura que como católicos debemos adoptar.

Recupero algunos fragmentos del Papa Benedicto XVI. Palabras pronunciadas en el Ángelus del 18 de febrero de 2007. Al comienzo de la Cuaresma de aquel año.

El Papa Emérito, a partir del Evangelio de aquel día -“Amad a vuestros enemigos” (Lc 6, 27)- nos decía «¿cuál es el sentido de esas palabras? ¿Por qué Jesús pide amar a los propios enemigos, o sea, un amor que excede la capacidad humana? En realidad, la propuesta de Cristo es realista, porque tiene en cuenta que en el mundo hay demasiada violencia, demasiada injusticia y, por tanto, sólo se puede superar esta situación contraponiendo un plus de amor, un plus de bondad. Este “plus” viene de Dios: es su misericordia, que se ha hecho carne en Jesús y es la única que puede “desequilibrar” el mundo del mal hacia el bien, a partir del pequeño y decisivo “mundo” que es el corazón del hombre».
Continuaba Benedicto XVI diciendo que «con razón, esta página evangélica se considera la carta magna de la no violencia cristiana, que no consiste en rendirse ante el mal -según una falsa interpretación de “presentar la otra mejilla” (cf. Lc 6, 29)-, sino en responder al mal con el bien (cf. Rm 12, 17-21), rompiendo de este modo la cadena de la injusticia. Así, se comprende que para los cristianos la no violencia no es un mero comportamiento táctico, sino más bien un modo de ser de la persona, la actitud de quien está tan convencido del amor de Dios y de su poder, que no tiene miedo de afrontar el mal únicamente con las armas del amor y de la verdad».

«El amor a los enemigos -nos decía- constituye el núcleo de la “revolución cristiana”, revolución que no se basa en estrategias de poder económico, político o mediático. La revolución del amor, un amor que en definitiva no se apoya en los recursos humanos, sino que es don de Dios que se obtiene confiando únicamente y sin reservas en su bondad misericordiosa. Esta es la novedad del Evangelio, que cambia el mundo sin hacer ruido. Este es el heroísmo de los “pequeños”, que creen en el amor de Dios y lo difunden incluso a costa de su vida».

La propuesta a la que debemos responder, la postura que debemos adoptar es clara... «convertirse cada vez más profundamente al amor de Cristo». Pidiendo a María «que nos ayude a dejarnos conquistar sin reservas por ese amor, a aprender a amar como él nos ha amado, para ser misericordiosos como es misericordioso nuestro Padre que está en los cielos».

Domingo Pérez

miércoles, 26 de julio de 2017

Deberes para el verano

Cuando eramos pequeños, al llegar las vacaciones... era raro el año que no nos compraran un libro. Con “cosas para hacer”... para “no perder el hábito de hacer”. Así que aquí os dejo unos “deberes” que me he encontrado rebuscando. Son sencillitos. Ánimo con ellos:

1. Cuando te despiertes por la mañana respira hondo, sonríe, y da un aplauso a Dios. Se lo merece.

2. Ríete un poco de todo lo que no funciona a tu alrededor. No merece la pena que te enfades, y además con los enfados no se arregla nada. Cambia el entrecejo por la sonrisa.

3. Conecta con Dios cuando estés en contacto con la naturaleza, cuando estés con los amigos o en familia, cuando estés a solas. Él siempre está a la escucha. No trabajes sólo por Él, aprende a gozar estando con Él.

4. Cuando te encuentres con alguien, ten siempre en la mochila una historia de salvación y de bienaventuranza para contar. Como María, ¿recuerdas?

5. Crea en torno a ti un espacio ecológico donde se respeten especies tan raras como la reconciliación, la tolerancia, el respeto, la sensibilidad, el cariño.

6. Dedica tiempos para estar contigo y para descansar. Te lo mereces. No cruces deprisa el camino del corazón y haz fiesta.

7. Abre tus manos para compartir la vida. Siempre queda algo de fragancia en la mano del que ofrece rosas.

8. Apúntate cada día al Evangelio. Procura dedicar al menos un minuto a leer una frase del Evangelio. Míralo como un hermoso proyecto para la humanidad del siglo XXI.

9. Entra cada día en la presencia de María y en ella contempla un principio de gozo y plenitud, de belleza y esperanza.

10. Sé la expresión viva de la amabilidad de Dios. Regala siempre una sonrisa a quien encuentres en tu camino.

11. No comiences la jornada sin tomar conciencia de que Dios está contigo. Y cuando llegue la noche, abandónate en sus brazos.

Domingo Pérez

sábado, 8 de julio de 2017

Cibercondria

El otro día aprendí una palabra nueva: la Cibercondría... que es una cosa bastante habitual. Pues ... el cibercondríaco -el que padece la cibercondría- es ese sujeto que cuando le duele algo, se siente pachucho, ve que algún mal le está rondando... dice: “Voy a buscar en Google. A ver qué síntomas tengo... y a ver si yo mismo me diagnostico lo que me pasa”.

Porque como tenemos infinito acceso a mucha información (aunque estén mezclados el trigo y la paja)... todos somos más listos que los médicos. Y no hace falta que nos acerquemos al Centro de Salud. Yo decido lo que me pasa... y, si eso... ya me acercaré a la farmacia a que me den algo. Y no hace falta que os diga que esto es muy peligroso.

Seguimos. Como mi cabeza a veces establece relaciones extrañas... se puso a pensar si esto tendría un símil “eclesial”. Y llegué al “yo creo en Dios, pero no en la Iglesia... yo creo en Dios pero no en los curas... yo me confieso directamente con Dios”... porque lo mismo que no me hace falta un médico para saber qué me pasa... tampoco me hace falta nadie para vivir mi fe. Y en esto... tampoco hace falta que os diga que estamos ante un peligro.

El Papa Francisco decía lo siguiente, el 23 de abril de 2013 en la Capilla Paulina: «La identidad cristiana no es un carnet de identidad. La identidad cristiana es una pertenencia a la Iglesia [...] a la Iglesia Madre, porque no es posible encontrar a Jesús fuera de la Iglesia. El gran Pablo VI decía: “Es una dicotomía absurda querer vivir con Jesús sin la Iglesia, seguir a Jesús fuera de la Iglesia, amar a Jesús sin la Iglesia” (cf. Exort. Ap. Evangelii nuntiandi, 16). Y esa Iglesia Madre que nos da a Jesús nos da la identidad, que no es sólo un sello: es una pertenencia. Identidad significa pertenencia. La pertenencia a la Iglesia: ¡qué bello es esto!».

Es absurdo querer sanar sin ir al médico, decidir qué medicinas nos tenemos que tomar. Necesitamos a otros. Necesitamos al médico. Es absurdo vivir la fe en soledad, vivir con Jesús sin la Iglesia, amar a Jesús sin la Iglesia, seguir a Jesús fuera de la Iglesia. Necesitamos a otros, a la comunidad... a la Iglesia.

Domingo Pérez

martes, 20 de junio de 2017

700

«No amemos de palabra sino con obras». Este es el lema de la Jornada Mundial de los Pobres. Una iniciativa que el mismo Papa Francisco instituyó al concluir el Jubileo de la Misericordia, y que celebraremos por primera vez el próximo 19 de noviembre, domingo que precede la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo.

En su Mensaje para esta Jornada, que se hizo público el pasado 13 de junio, el Papa nos invita a toda la Iglesia y a los hombres y mujeres de buena voluntad «a mantener, en esta jornada, la mirada fija en quienes tienden sus manos clamando ayuda y pidiendo nuestra solidaridad. Son nuestros hermanos y hermanas, creados y amados por el Padre celestial». Una Jornada que busca «estimular a los creyentes para que reaccionen ante la cultura del descarte y del derroche, haciendo suya la cultura del encuentro».

El Papa tiene razón... tenemos que reaccionar. Tenemos que hacer frente a la cultura del descarte con la cultura del encuentro. Y, por eso añade que esto nos atañe «a todos, independientemente de su confesión religiosa, para que se dispongan a compartir con los pobres a través de cualquier acción de solidaridad, como signo concreto de fraternidad. Dios creó el cielo y la tierra para todos; son los hombres, por desgracia, quienes han levantado fronteras, muros y vallas, traicionando el don original destinado a la humanidad sin exclusión alguna».

No amar solo de palabra, sino con obras. En un plazo corto de dos días... hemos descubierto que, al menos hay 700 palentinos... que ya están en las claves que nos marca el Papa. Amar con obras. Los 700 hermanos nuestros que son voluntarios en MANOS UNIDAS o en CÁRITAS. Que en el día a día se dejan parte de su tiempo, talentos, dineros... de manera gratuita y desde su ser cristiano... por los más pobres. De aquí y de allí. Casi siempre de manera anónima y de una manera absolutamente desinteresada. Una cifra que seguro que se hace muy grande... si añadimos a todos los hombres y mujeres comprometidos en otros lugares.

A todos ellos y ellas gracias por vuestro compromiso y testimonios de fe y humanidad.

Domingo Pérez

jueves, 1 de junio de 2017

Hay noticias que cuando se juntan se hacen grandes

Por desgracia, estamos “acostumbrados”, a las malas noticias. Y estamos “acostumbrados”, lamentablemente, a noticias en las que se nos trata de meter en la cabeza que estamos en una “guerra de religiones”. Y no hay nada más falso.

Por eso, detrás de muchas noticias hay cosas que se nos pasan desapercibidas. Y hay días en las que noticias aisladas, al leerlas juntas... desmontan mitos... y dan esperanza. Noticias en las que ves a BUENOS CREYENTES que se la juegan por los hermanos... aunque estos recen a otro Dios.

La primera, leída en ABC: El obispo de Bangassou, en la República Centroafricana, Mons. Juan José Aguirre, hace de “escudo humano” para proteger a más de 500 mujeres y niños musulmanes... que estaban siendo tiroteados por guerrilleros yihadistas. El Obispo se expuso a las balas... porque como él mismo dice “la Iglesia católica no entiende de etnias ni de religiones”.

La segunda, leída en La Stampa: Los vecinos de Ismailia (Egipto), en su inmesa mayoría musulmanes, han costeado de manera íntegra la construcción de la Iglesia de San Jorge y la Virgen María. Y, ¿para qué?

Para evitar que sus minoritarios vecinos, cristianos coptos, tengan que alejarse demasiado de sus casas para poder asistir a las liturgias... exponiéndose al peligro de sufrir agresiones o secuestros. Para buscar la concordia y la convivencia.

Y, curiosamente... o no... las dos noticias llegan de África.

Domingo Pérez

lunes, 15 de mayo de 2017

Mayo con María: ¡Queremos tu ayuda!

Estamos en Mayo. El mes más florido que conduce hasta María, Palabra hecha flor. El mes de nuestra Madre. Y te invitamos a compartir con todos una foto de la Virgen... la de tu pueblo, tu parroquia, tu ermita, tu cofradía, tu colegio...

Queremos conocer a “tu” María. Anímate a enviarnos una foto ... y la compartiremos en la página web y en el Facebook de la Diócesis. No se te olvide decirnos de dónde es y cómo se la conoce. Ya tenemos muchas... pero nos falta la tuya.
 
  •  Por Whatsapp al 669 425 630 (Oficina de Comunicación de la Diócesis) 
  •  Por Mail al medios@diocesispalencia.org 
  •  Por Facebook en www.facebook.com/diocesispalencia

Domingo Pérez

miércoles, 3 de mayo de 2017

Diálogo y fe

Hemos tenido al Papa Francisco de viaje en Egipto. Un viaje complicado pero necesario... en el que el diálogo interreligioso, el diálogo ecuménico y la solidaridad con los cristianos que son perseguidos han tenido todo el protagonismo. Pero voy a destacar dos mensajes del Papa. Dos mensajes que nos sirven a todos, para todos los momentos de nuestra vida. Y sea cual sea la circunstancia que estemos viviendo:

«El diálogo puede ser favorecido si se conjugan bien tres indicaciones fundamentales: el deber de la identidad, la valentía de la alteridad y la sinceridad de las intenciones. El deber de la identidad, porque no se puede entablar un diálogo real sobre la base de la ambigüedad o de sacrificar el bien para complacer al otro. La valentía de la alteridad, porque al que es diferente, cultural o religiosamente, no se le ve ni se le trata como a un enemigo, sino que se le acoge como a un compañero de ruta, con la genuina convicción de que el bien de cada uno se encuentra en el bien de todos. La sinceridad de las intenciones, porque el diálogo, en cuanto expresión auténtica de lo humano, no es una estrategia para lograr segundas intenciones, sino el camino de la verdad, que merece ser recorrido pacientemente para transformar la competición en cooperación» (Discurso en la Conferencia Internacional por la Paz, Universidad de Al-Azhar. 28-IV-2017).

«La verdadera fe es la que nos hace más caritativos, más misericordiosos, más honestos y más humanos; es la que anima los corazones para llevarlos a amar a todos gratuitamente, sin distinción y sin preferencias, es la que nos hace ver al otro no como a un enemigo para derrotar, sino como a un hermano para amar, servir y ayudar; es la que nos lleva a difundir, a defender y a vivir la cultura del encuentro, del diálogo, del respeto y de la fraternidad; nos da la valentía de perdonar a quien nos ha ofendido, de ayudar a quien ha caído; a vestir al desnudo; a dar de comer al que tiene hambre, a visitar al encarcelado; a ayudar a los huérfanos; a dar de beber al sediento; a socorrer a los ancianos y a los necesitados (cf. Mt 25,31-45). La verdadera fe es la que nos lleva a proteger los derechos de los demás, con la misma fuerza y con el mismo entusiasmo con el que defendemos los nuestros. En realidad, cuanto más se crece en la fe y más se conoce, más se crece en la humildad y en la conciencia de ser pequeño». (Homilía en la Misa con los católicos en Egipto. 29-IV-2017).

Pidamos a Dios ayuda
para profundizar
en nuestra fe, y que
nos ayude a ser hombres
y mujeres en permanente
disposición al diálogo.

Domingo Pérez

miércoles, 19 de abril de 2017

Ir a misa

Ir a misa. Cuando vamos, muchas veces lo hacemos de una manera rutinaria. Y cada vez vamos menos. Y, gracias a Dios... no hace falta jugarnos la vida para hacerlo.

Realidad muy distinta viven miles de cristianos, hermanos nuestros, a lo largo de todo el mundo. Cristianos perseguidos por vivir y celebrar su fe. Que se la juegan... pero no desisten.

El Domingo de Resurrección del año pasado se tiño de sangre en Lahore (Pakistán). 72 personas muertas y 340 heridas mientras celebraban, en un parque, la Pascua. Encontraron la muerte mientras celebraban la Vida.

La Navidad del año pasado se tiño de sangre en El Cairo (Pakistán). 28 vidas segadas por un atentado suicida entre los bancos de la iglesia de San Pedro y San Pablo, al lado de la catedral de la Iglesia Ortodoxa Copta. Encontraron la muerte mientras celebraban la Vida.

Domingo de Ramos de este año. De nuevo se golpea a la milenaria comunidad cristiana copta. Dos atentados sucesivos con bomba se llevan al menos 44 muertos y más de un centenar de heridos en las  iglesias coptas de Alejandría y Tanta, en el norte de Egipto. Encontraron la muerte mientras esperaban con palmas al Señor.

No dejemos de tener en nuestro corazón y en nuestras oraciones a estos hermanos. Mártires de nuestro días.

Y pidamos que el Señor convierta el corazón de las personas que siembran terror, violencia y muerte, y también el corazón de quienes fabrican y trafican las armas.

Domingo Pérez