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martes, 18 de octubre de 2016

Por el camino hacia la santidad

Después de haber canonizado a los 7 nuevos Santos, Papa Francisco a la hora del Ángelus del tercer domingo de octubre, se dirigió a los fieles presentes en la plaza de San Pedro y saludó a los peregrinos llegados desde diferentes países. 

Y les dijo:
 
«Al terminar esta celebración deseo saludar cordialmente a todos vosotros, que desde diferentes países habéis venido para rendir homenaje a los nuevos Santos. Un saludo especial va para las delegaciones de Argentina, España, Francia, Italia y México. Que el ejemplo y la intercesión de estos luminosos testimonios sostenga el compromiso de cada uno en los respectivos ámbitos de trabajo y de servicio, por el bien de la Iglesia y de la comunidad civil».
 
Hombres y mujeres que entran hasta el fondo del misterio de la oración. Hombres y mujeres que luchan con la oración, dejando al Espíritu Santo orar y luchar en ellos. Hombres y mujeres que combaten con la oración la buena batalla de la fe y del amor. Hombres y mujeres firmes en la fe con el corazón generoso y fiel.

Domingo Pérez

San Manuel González Sacerdote de Cristo y pan para los pobres

Como bien sabéis, Don Manuel González García, (1877-1940), Obispo de Palencia y antes cristiano y ciudadano de la Iglesia y sociedad de Sevilla, Sacerdote, Párroco de Palomares del Río, Párroco y Arcipreste de Huelva y Obispo de Málaga, fue canonizado por el Papa Francisco el pasado domingo, 16 de octubre de 2016, en Roma, juntamente con otros cristianos proclamados también santos.

SAN MANUEL es el “OBISPO DE LA EUCARISTÍA Y DE LOS SAGRARIOS ABANDONADOS”. Esa es su nota característica.

Nos cuenta en sus escritos la experiencia íntima y profunda que marcó su vida de sacerdote ante el sagrario abandonado, lleno de telarañas, suciedad y soledad, de la parroquia de Palomares del Rio, su primera comunidad a la que fue enviado. Dice: «Allí, de rodillas ante aquel montón de harapos y suciedades, mi fe veía a través de aquella puertecilla a un Jesús tan callado, tan paciente, tan desairado, tan bueno, que me miraba... que me decía mucho y me pedía más. Una mirada en la que se reflejaba todo lo triste del Evangelio... La mirada de Jesucristo en esos sagrarios es la mirada que se clavó en el alma y son se olvida nunca. Vino a ser para mí como un punto de partida para ver, entender y sentir todo mi ministerio sacerdotal».
Esta experiencia de la mirada de Jesús en la Eucaristía y en la reserva del Sagrario es la que estuvo siempre en su alma hasta expirar el último aliento. Su sepultura en la Capilla del Santísimo de la Catedral de Palencia, la “Bella Reconocida”, recoge la síntesis de su testamento, grabado en piedra: «Pido ser enterrado junto a un Sagrario, para que mis huesos, después de muerto, como mi lengua y mi pluma en vida, estén diciendo a los que pasen: ¡Ahí está Jesús! ¡Ahí está! ¡No le dejéis abandonado!».
 
No pensemos que San Manuel González sólo se preocupó de Jesús en el Sagrario, pidiendo «una limosna de cariño para Jesús Sacramentado, el más abandonado de todos». Sabía, y vivía que Él, el Señor, el que nos dijo «Yo soy el pan de vida» (Jn 6, 48) y «Tomad esto, repartidlo entre vosotros...: esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía» (Lc 22, 17-19), es el mismo que dice también: «Porque tuve hambre y me distéis de comer, tuve sed y me disteis de beber tuve sed...; cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis hermanos, más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt 25, 35 y 40). Fue un obispo, identificado con Cristo, que no sólo comía el Pan de Dios, sino que se hizo pan partido y compartido para los demás, atendiendo a los pobres, promocionando escuelas y colegios en los que educar a tantos niños; un obispo de paz y perdón en aquellos tiempos convulsos y revueltos, un cristiano y un sacerdote espejo de Cristo, el rostro misericordioso del Padre.
 
Testigos de esta adoración a Jesucristo, presente realmente con alma cuerpo y divinidad en el Sagrario y presente realmente en la carne y sangre de todo hombre o mujer, y de modo especial en los más pobres, abandonados, en los hambrientos, refugiados, parados, los enfermos, los que padecen soledad, en los que no tienen vivienda digna, sanidad diga, trabajo digno, en los descartados de la sociedad, en los que ven su dignidad no es reconocida ni respetada, son sus hijas, las “Misioneras Eucarísticas de Nazaret” a lo largo y ancho del mundo.
 
Os animo a alegrarnos y dar gracias a Dios por la canonización del que fue Obispo de Palencia desde 1935 a 1940.
 
Os invito a conocer, amar y seguir esta espiritualidad que San Manuel nos ha dejado en su ejemplo, ministerio, escrito, hijas e, incluso, en su misma tumba, y no abandonar sino adorar a Cristo presente en el Sacramento del Altar, en los Sagrarios de tantos templos, capillas y santuarios de nuestra Diócesis y en todos los hombres y mujeres de la tierra, sobre todo en los más abandonados y solos.
 
Os invito a alimentarnos con Jesús, con su Evangelio y su Eucaristía, y a ser nosotros y hacernos pan partido y compartido para los demás.

 +Manuel Herrero, OSA
Obispo de Palencia 


lunes, 17 de octubre de 2016

¡Ya es Santo! ¡San Manuel González!

SANTA MISA Y CANONIZACIÓN DE LOS BEATOS
Salomón Leclerq, José Sánchez del Río, Manuel González García, Ludovico Pavoni, Alfonso María Fusco, José Gabriel del Rosario Brochero, Isabel de la Santísima Trinidad

HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

Plaza de San Pedro 16 de octubre de 2016

Al inicio de la celebración eucarística de hoy hemos dirigido al Señor esta oración: «Crea en nosotros un corazón generoso y fiel, para que te sirvamos siempre con fidelidad y pureza de espíritu».

Nosotros solos no somos capaces de alcanzar un corazón así, sólo Dios puede hacerlo, y por eso lo pedimos en la oración, lo imploramos a él como don, como «creación» suya. De este modo, hemos sido introducidos en el tema de la oración, que está en el centro de las Lecturas bíblicas de este domingo y que nos interpela también a nosotros, reunidos aquí para la canonización de algunos nuevos Santos y Santas. Ellos han alcanzado la meta, han adquirido un corazón generoso y fiel, gracias a la oración: han orado con todas las fuerzas, han luchado y han vencido.

Orar, por tanto, como Moisés, que fue sobre todo hombre de Dios, hombre de oración. Lo contemplamos hoy en el episodio de la batalla contra Amalec, de pie en la cima del monte con los brazos levantados; pero, en ocasiones, dejaba caer los brazos por el peso, y en esos momentos al pueblo le iba mal; entonces Aarón y Jur hicieron sentar a Moisés en una piedra y mantenían sus brazos levantados, hasta la victoria final.

Este es el estilo de vida espiritual que nos pide la Iglesia: no para vencer la guerra, sino para vencer la paz.

En el episodio de Moisés hay un mensaje importante: el compromiso de la oración necesita del apoyo de otro. El cansancio es inevitable, y en ocasiones ya no podemos más, pero con la ayuda de los hermanos nuestra oración puede continuar, hasta que el Señor concluya su obra.

San Pablo, escribiendo a su discípulo y colaborador Timoteo le recomienda que permanezca firme en lo que ha aprendido y creído con convicción (cf. 2 Tm 3,14). Pero tampoco Timoteo no podía hacerlo solo: no se vence la «batalla» de la perseverancia sin la oración. Pero no una oración esporádica e inestable, sino hecha como Jesús enseña en el Evangelio de hoy: «Orar siempre sin desanimarse» (Lc 18,1). Este es el modo del obrar cristiano: estar firmes en la oración para permanecer firmes en la fe y en el testimonio. Y de nuevo surge una voz dentro de nosotros: «Pero Señor, ¿cómo es posible no cansarse? Somos seres humanos, incluso Moisés se cansó». Es cierto, cada uno de nosotros se cansa. Pero no estamos solos, hacemos parte de un Cuerpo. Somos miembros del Cuerpo de Cristo, la Iglesia, cuyos brazos se levantan al cielo día y noche gracias a la presencia de Cristo resucitado y de su Espíritu Santo. Y sólo en la Iglesia y gracias a la oración de la Iglesia podemos permanecer firmes en la fe y en el testimonio.

Hemos escuchado la promesa de Jesús en el Evangelio: Dios hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche (cf. Lc 18,7). Este es el misterio de la oración: gritar, no cansarse y, si te cansas, pide ayuda para mantener las manos levantadas. Esta es la oración que Jesús nos ha revelado y nos ha dado a través del Espíritu Santo. Orar no es refugiarse en un mundo ideal, no es evadir a una falsa quietud. Por el contrario, orar y luchar, y dejar que también el Espíritu Santo ore en nosotros. Es el Espíritu Santo quien nos enseña a rezar, quien nos guía en la oración y nos hace orar como hijos.

Los santos son hombres y mujeres que entran hasta el fondo del misterio de la oración. Hombres y mujeres que luchan con la oración, dejando al Espíritu Santo orar y luchar en ellos; luchan hasta el extremo, con todas sus fuerzas, y vencen, pero no solos: el Señor vence a través de ellos y con ellos. También estos siete testigos que hoy han sido canonizados, han combatido con la oración la buena batalla de la fe y del amor. Por ello han permanecido firmes en la fe con el corazón generoso y fiel. Que, con su ejemplo y su intercesión, Dios nos conceda también a nosotros ser hombres y mujeres de oración; gritar día y noche a Dios, sin cansarnos; dejar que el Espíritu Santo ore en nosotros, y orar sosteniéndonos unos a otros para permanecer con los brazos levantados, hasta que triunfe la Misericordia Divina.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Viaje a Roma Canonización de Don Manuel


Con motivo de la Canonización de D. Manuel González las Misioneras Eucarísticas de Nazaret organizan varios itinerarios para poder participar presencialmente en la ceremonia. 

Así, ofrecen la posibilidad de acudir a Roma: 4 días, 5 días u 8 días.
 
MÁS INFORMACIÓN
Hna. Mª Begoña Crespo
Tfno 608 819 932
www.manuel16.org

lunes, 26 de septiembre de 2016

Estatua de San Manuel González

El próximo 5 de noviembre la Catedral de Palencia acogerá -a las 12 del mediodía- la Misa de Acción de Gracias por la Canonización de San Manuel González. Ese día y dentro de la celebración se bendecirá una escultura realizada -a instancias de nuestro obispo, Mons. Manuel Herrero- por el joven escultor onubense Martín Lagares.

La escultura -de la que ya podemos contemplar unas imágenes- se colocará en una columna junto a la verja románica que da acceso a la Capilla del Sagrario, lugar donde reposan los restos del, ya para entonces, San Manuel, Obispo de Palencia.

El escultor (La Palma del Condado, Huelva, 1976) es Licenciado en Bellas Arte por la universidad de Cuenca y aprendiz del escultor Francisco Joaquín Moreno Daza. Su variada obra es de carácter figurativo con un marcado sello personal que dota a las esculturas de una soltura y expresión características. Es especialista en el campo de los monumentos con más de medio centenar de ellos realizados, tanto de carácter civil como religioso.

Mención especial merecen sus numerosos trabajos de temática religiosa, con obras repartidas por toda España y otros países del mundo.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Conferencias sobre D. Manuel González

A principios de este mes, las Misioneras Eucarísticas de Nazaret organizaron un ciclo de conferencias para profundizar y conocer mejor la trayectoria y obra de su fundador, el Beato Manuel González que el próximo 16 de octubre será canonizado por el Papa Francisco.

Gracias a estas charlas -que inauguró el Vicario general de la Diócesis, D. Antonio Gómez- hemos conocido cómo D. Manuel González nada más llegar a Palencia le hablaron de un cura que trataba a sus feligreses a voces y un día le llamó y con gran humildad y cariño le dió este remedio: «Usted se puede curar con ratos de oración y trabajo constante y ordenado -y le explicó qué era orar- orar no es coger un libro y ponerse a leer. Es sentarse delante de Él y decirle... me pasa esto, me pasa aquello... y estarse allí, y si alguna vez da unas cabezadillas, no se paure, los niños se duermen en los brazos de su madre y sus madres les besan y esos besos les curan».

El segundo ponente que participó en este ciclo fue el Doctor en Filosofía y letras, D. Miguel Norbet quien descubrió en su intervención la importancia de la mirada en la obra de D. Manuel, la «mirada de Fe» y la «mirada de obra» y cómo siente Don Manuel la «mirada de Jesús desde el Sagrario».

Finalmente, clausuró este ciclo el sacerdote malagueño D. Antonio Jesús Jiménez quien en una entrevista realizada en el programa El Espejo de la Iglesia en Cope Palencia describió «la cercanía, la misericordia, la fuerza en la debilidad, la solidaridad con el desfavorecido y la plena confianza que siempre tuvo en la providencia y en la Eucaristía», como los rasgos principales que definen a D. Manuel. Además, Antonio Jesús nos habló del humor andaluz del todavía beato; y es que estando una vez D. Manuel comiendo con un sacerdote se le cayó un botón de la sotana y la hermana del sacerdote empezó a coserle el botón. Cuando terminó, le dijo: «Niña, ahora puedes decir que has cosido a tu obispo vivo».

Aseguró que el mensaje de D. Manuel es más actual que nunca. D. Manuel González nos transmite que «la verdadera fortaleza viene del centro, de la Eucaristía». D. Manuel fue un pastor con olor a oveja, tal y como nos pide el Papa Francisco.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Ciclo de conferencias sobre el Beato Manuel González






Ayer concluyó el ciclo de conferencias organizado por las Misioneras Eucarísticas de Nazaret con motivo de la Canonización del Beato Manuel González. Todas las conferencias se han desarrollado en el Centro Cultural de la Diputación a las 19h.

La primera de estas charlas la impartió, el lunes 5, el Vicario General de la Diócesis, D. Antonio Gómez Cantero bajo el título: “Semblanza de un santo”.

El día 6 intervino el doctor D. Miguel Norbet con la ponencia: “La experiencia de Palomares del Río: fundamento carismático y eje de su obra escrita”.

Y finalmente, el día 7, el sacerdote malagueño D. Antonio Jesús Jiménez pronunció la conferencia: “La verdadera historia de D. Manuel González”.







martes, 6 de septiembre de 2016

Canonización D. Manuel

Con motivo de la Canonización de D. Manuel González las Misioneras Eucarísticas de Nazaret organizan del 5 al 7 de este mes un ciclo de conferencias. La primera de estas charlas la impartió el vicario general de la Diócesis, D. Antonio Gómez Cantero bajo el título: “Semblanza de un santo”. El día 6 interviene el doctor D. Miguel Norbet con la ponencia: “La experiencia de Palomares del Río: fundamento carismático y eje de su obra escrita”. Finalmente, el día 7, el sacerdote D. Antonio Jesús Jiménez pronunciará la conferencia: “La verdadera historia de D. Manuel González y erradicación de una leyenda”. Todas las conferencias se desarrollan en el Centro Cultural de la Diputación a las 19h.

Por otro lado ya están programadas las peregrinaciones para la canonización. Información: Tfno 608 819 932

martes, 5 de julio de 2016

¡Canonización del Beato Manuel González!

El Papa Francisco presidió, el pasado 20 de junio, un nuevo consistorio ordinario público para la canonización de beatos que serán inscritos en el libro de los santos el próximo 16 de octubre. Entre los nuevos santos está el Beato Manuel González García, obispo de Palencia y fundador de la Unión Eucarística Reparadora y de la Congregación de las Hermanas Misioneras Eucarísticas de Nazaret.

El Beato Manuel González será canonizado junto al argentino José Gabriel del Rosario Brochero -el “Cura Brochero”; el mexicano José Sánchez del Río; el mártir francés Salomone Leclercq; Ludovico Pavoni, sacerdote italiano, fundador de la Congregación de los Hijos de María Inmaculada; Alfonso María Fusco, sacerdote italiano y fundador de la Congregación de las Hermanas de San Juan Bautista; y Sor Isabel de la Santísima Trinidad, francesa y monja profesa de la Orden de los Carmelitas Descalzos.