Fue a varios miles de metros sobre la tierra. Los periodistas que cubrían el viaje apostólico, rodeaban al Papa para hacerle preguntas sobre la visita que pensaba realizar en África, unas horas después.
Salió el tema de las nuevas corrientes y manifestaciones religiosas. Benedicto XVI, como un buen profesor, fue analizando cada una de las características que las definen: toman un poco de todos los lados, presentan un mensaje simple y de fácil compresión, aparentemente es muy concreto -como que pisa tierra-, no valoran la formación sistemática, su liturgia está basada en la manifestación de sentimientos individuales...






