lunes, 21 de noviembre de 2011

La Enseñanza Religiosa Escolar

El artículo 27.3 de la Constitución Española dice textualmente: “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. Todo planteamiento de la enseñanza de la religión en la escuela, tanto pública como privada, debe partir de este derecho fundamental de los padres, anterior a todo el ordenamiento jurídico positivo de la sociedad.

En efecto, es preciso que los padres, cuya primera e intransferible obligación y derecho es el de educar a los hijos, tengan absoluta libertad en la elección del tipo de educación que van a recibir sus hijos en la escuela, que es la continuación de la educación que reciben en la familia.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Se sentará en el trono de su gloria y separará a unos de otros

20 de noviembre de 2011 - XXXIV Domingo de T. Ordinario
Solemnidad de Cristo Rey

- Ez 34, 11-12. 15-17. A vosotros, mis ovejas, voy a juzgar entre oveja y oveja.
- Sal 22. El Señor es mi pastor, nada me falta.
- 1Co 15, 20-26. 28. Devolverá a Dios Padre su reino, y así Dios lo será todo para todos.
- Mt 25, 31-46. Se sentará en el trono de su gloria y separará a unos de otros.

Durante todo el año litúrgico hemos seguido el evangelio de Mateo. Es el último y siguiendo en la línea de los dos anteriores domingos, de vigilancia ante la venida del Señor. Hoy, día de Cristo Rey, nos sorprende con la impresionante descripción del juicio final. San Agustín, con su ingenio, resume el significado del texto: “Tienes a Cristo sentado en el cielo y mendigo en la tierra”.

“Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre...”. Los cristianos de la comunidad de Mateo recordarían que el “Hijo del hombre”, Rey, Señor, Hijo de Dios-títulos que aparecen en el texto de hoy- era el mesías que venía a Juzgar a la humanidad; Y ese personaje es Jesús de Nazaret, el Hijo del hombre que compartió nuestra debilidad humana, que realizó la obra de Dios sobre nuestro mundo, muriendo en la cruz, donde por cierto también recibe el título de Rey. “Y serán reunidas todas las naciones”, llama a juicio a todas las personas, creyentes o no. “Separará a unos de otros... y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda”; y ¿cuál será la “vara de medir”? La actitud de amor o indiferencia ante quienes se sienten solos y abandonados: sedientos, hambrientos, forasteros, encarcelados. Ante esta respuesta la sorpresa de los llamados a juicio es clara: “¿Cuándo te vimos...?” El responderá: “cada vez que lo hicisteis con uno de éstos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis”. Parafraseando el texto de San Agustín, Él es a la vez Dios y el prójimo desamparado.

Preparad el Camino del Señor. Allanad sus Senderos

“Que el mismo Dios de la paz os santifique totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, se mantenga sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo”. 1 Ts 5, 23
 

Entramos en el ADVIENTO... y el apóstol san Pablo nos invita a preparar la “venida de nuestro Señor Jesucristo” conservándonos sin mancha, con la gracia de Dios. San Pablo usa precisamente la palabra “venida”, en latín adventus, de donde viene el término Adviento.
 
Esta palabra se puede traducir por “presencia”, “llegada”, “venida”... y en el mundo antiguo se utilizaba para indicar la llegada de un funcionario, o la visita del rey a una provincia. Pero indicaba también la venida de la divinidad, que salía de su escondimiento para manifestarse con fuerza. 

viernes, 18 de noviembre de 2011

Todos los Santos


Señor Dios Nuestro: Tú eres el único Santo entre todos los Santos.
“Santo, Santo, Santo, eres Tú,
Señor, Dios del Universo”.

jueves, 17 de noviembre de 2011

¡Qué alegría!

El sábado 29 de octubre tuve el inmenso privilegio de pasar un rato con una buena representación de las religiosas de vida contemplativa de nuestra diócesis. De vuelta a Palencia, volviendo de La Trapa tenía una sensación de alegría... que todavía me dura.

Yo -creo que como la mayoría de hombres y mujeres de nuestro tiempo- soy poco de “contemplar”. Eso de estar todo el día enclaustrado, muchas veces en silencio, alabando a Dios, reflexionando y rezando por todo el mundo habido y por haber... se me hace cuesta arriba.