martes, 29 de enero de 2013

San Vicente Mártir

Talla castellana en madera del Siglo XVI, con policromía barroca del XVIII. Autor anónimo. Iglesia parroquial de San Vicente (Amayuelas de Abajo).
Nació a mediados del siglo III en Huesca, y según algunas crónicas era sobrino del diácono y mártir San Lorenzo. Realizó los estudios eclesiásticos en Zaragoza. Fue diácono del Obispo San Valero, junto al cual fue detenidos, por no dar culto a los dioses del imperio y al emperador, durante la persecución de Diocleciano, aplicada en España por Daciano. A los dos, se los trasladó a Valencia para juzgarlos por traición y difundir el Evangelio. El obispo Valero es desterrado, y Vicente sometido a la tortura del potro.

Su cuerpo fue desgarrado, intentando que renegase de la fe cristiana. Daciano, desconcertado y humillado ante la fe inquebrantable de Vicente le ofreció el perdón si le entregaba la Biblia... pero este lo rechazó. Exasperado el prefecto mandó colocarlo sobre un lecho de hierro incandescente. Nada le hizo cambiar. Por fin le tiraron a un pozo con una rueda de molino al cuello, pero Dios le salvó de los tormentos. Sus amigos cristianos valencianos le curaron y depositaron su cuerpo llagado en una cama mullida donde murió, en Valencia, el 22 de enero del año 304. El culto a este mártir se extendió rápidamente por toda Europa occidental. Es patrón de Portugal, de Valencia, y de la ciudad de Vicenza (Italia). Es uno de los tres diáconos que la Iglesia celebra: San Esteban, San Lorenzo y San Vicente.

lunes, 28 de enero de 2013

Una película

Los Miserables
Dtor: Tom Hooper

Estamos ante una de las novelas más populares de la literatura romántica del XIX, Los miserables, y ante una adaptación del musical estrenado en París en 1980... que ponen de manifiesto que el relato romántico de Victor Hugo, que tiene manifiestas inspiraciones cristianas, es pertinente y mantiene su vigencia intacta.
 
La película abarca distintas historias en las que se reflejan temáticas tan universales como la redención, el amor, el odio, la venganza, la pobreza o la rebeldía. Contextualizada en la Francia de principios del XIX, la trama desarrolla una conmovedora historia que plantea, a través de su argumento, la lucha sobre el bien y el mal; sobre la ley, la religión, la ética, la justicia, el valor de la oración a Dios y la capacidad redentora del amor.

domingo, 27 de enero de 2013

Hace ya tres años

El duro día a día no ha cambiado mucho en Haití. Un país -que ya era el más pobre de América Latina- se paró aquel 12 de enero de 2011. Las cifras “oficiales” hablan por sí solas: 316.000 muertos, 350.000 personas heridas, y más de 1,5 millones de personas sin hogar.

El alojamiento, las malas condiciones sanitarias y los escombros que aún recorren las calles de la capital, continúan siendo algunos de los asuntos pendientes más preocupantes. El “a perro flaco...” se cumple con toda crudeza para estos hermanos nuestros. Más de un millón de haitianos aún necesitan de la ayuda humanitaria, según la ONU. Esto incluye las 358.000 personas que aún viven en campamentos, medio millón más que padecen inseguridad alimentaria y unos 73.500 niños menores de 5 años que padecen malnutrición.

Haití también se enfrenta, con toda probabilidad, a otro año de malas cosechas a causa de la sequía de principio de temporada y al paso del huracán Sandy, en noviembre de 2012, que afectó a 1.500.000 personas.

Y no nos olvidemos de la epidemia de cólera. Desde octubre de 2010, se han detectado cerca de 632.000 casos y más de 7.600 personas han muerto como consecuencia de la enfermedad.

Tres años después sigue siendo necesaria la ayuda. La labor de ONG de la Iglesia, como Cáritas, Manos Unidas, Misiones Salesianas o Mensajeros de la Paz, continúa siendo imprescindible. Por humanidad. Por justicia. Para que puedan tener un futuro digno.

Pasión y Muerte del Señor

Por qué murió Jesús en la cruz. Los cristianos estamos acostumbramos a que la vida de Jesús de Nazaret acabase en una muerte violenta. La devoción popular se compadece al ver las imágenes de un Cristo ensangrentado clavado en una cruz, pero pocas veces se pregunta por qué un hombre bueno, que hablaba de Dios y que predicaba el amor al prójimo, acabase abandonado de todos y con una muerte tan ignominiosa que estaba reservada tan sólo para los esclavos o los rebeldes políticos. En esta catequesis vamos a intentar reflexionar sobre los motivos históricos y religiosos que llevaron a Jesús a tener un final tan trágico. 

La pretensión de Jesús. Si Jesús se hubiera conformado con comentar la Palabra de Dios contenida en los libros de lo que llamamos el Antiguo Testamento y explicarla a la gente, se le hubiera considerado un rabino más y no le hubiese pasado nada malo. Pero Jesús se presentó ante el pueblo como la voz misma de Dios, que interpreta con autoridad la ley que Yahveh dio a Moisés, que perdona los pecados, algo que sólo Dios puede hacer, que llama al pueblo a definirse a favor o en contra suya como representante personal del reino de Dios y que se atreve a llamar a Dios “Abbá” (Padre), considerándose Hijo suyo e igual a él. Ahora bien, esta conciencia de sus relaciones con Dios es algo único y extraordinario. Sus pretensiones superaban con mucho las de cualquier rabino o sacerdote del templo de Jerusalén, por lo que lo escuchaban tuvieron que plantearse seriamente la pregunta de quién era realmente Jesús y qué había que hacer con él: aceptar su mensaje o rechazarlo. 

Hoy se ha cumplido esta Escritura

27 de enero de 2013 - III Domingo del Tiempo Ordinario

- Neh 8, 2-4a. 5-6. 8-10. Leían el libro de la Ley, explicando el sentido.
- Sal 18. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
- 1Cor 12, 12-30. Vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno es un miembro.
- Lc 1, 1-4; 4, 14-21 Hoy se ha cumplido esta Escritura.

Comenzamos este domingo el evangelio según San Lucas. La lectura de hoy tiene dos partes: los primeros versículos corresponden al prólogo, y los restantes narran la primera aparición pública de Jesús. Según explican los especialistas, Lucas no era judío, ni había sido testigo ocular de los hechos que narra, y se dirige a una comunidad que vive fuera de Palestina, con la intención de escribir “una exposición ordenada”, de lo que sucedió desde el principio, tras consultar “a los que fueron testigos oculares y ministros de la palabra” -tal como dice en el prólogo. A lo largo de este año leeremos páginas bellísimas, tanto en lo literario como en el contenido, de un libro que algunos autores calificaron como “el más bello libro que existe”.

Pasando a lo que constituye el centro del relato evangélico de hoy Lucas, después de hacer referencia a los comienzos a su acción evangelizadora, nos presenta a Jesús en la Sinagoga de Nazaret. Esta visita es fundamental para el evangelista, pues le permite presentar cuál es el proyecto de Jesús, para darnos una síntesis de lo va a ser su mensaje y su vida; se trata de una escena programática.