lunes, 20 de marzo de 2017

Un Libro: Dios mío, Dios mío, ¿porqué me has abandonado?

Dios mío, Dios mío, ¿porqué me has abandonado?
Luis Ángel Montes Peral
Ed. San Pablo
 
La pasión de san Marcos ofrece con sencillez y verdad la memoria fehaciente del último día de la vida de Jesús de Nazaret. Impresiona conocer los momentos finales de la existencia expropiada de un hombre excepcional, que murió por la humanidad entera e hizo de su vida una entrega incondicional a los demás. Sus últimas palabras nos conmueven de una manera especial porque el evangelista incluso tuvo el detalle de conservarlas en su idioma original, tal como fueron gritadas por el Crucificado. Esas palabras han querido ser el título el nuevo libro del sacerdote palentino Luis Ángel Montes.

domingo, 19 de marzo de 2017

19 de marzo de 2017 III Domingo de Cuaresma

  • Éx 17, 3-7 Danos agua que beber 
  • Sal 94 Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón» 
  • Rom 5, 1-2. 5-8 El amor ha sido derramado en nosotros por el Espíritu que se nos ha dado 
  • Jn 4, 5-42 Un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna
En la primera lectura, el pueblo de Israel en el desierto pide agua para beber y Moisés la hace brotar de una roca. Se anuncia así el agua que brotará del costado de Cristo abierto por la lanza del soldado: quien la beba, por la fe en Cristo y por el bautismo «se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna» (Ev). Esa agua significa el amor de Dios derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado; amor que llevó a Cristo a morir por nosotros, pecadores (2 Lect).

Carta a un amigo y a los hermanos y amigos lectores en el Día del Seminario - 19 de marzo de 2017

- ¡Qué, Manuel! ¿Vas a hablar y escribir sobre el seminario?
- Sí, ¡cómo no! Debo y quiero hacerlo.
- Pero, qué vas a decir, si no tenemos seminario en la Diócesis de Palencia.
- ¿Quién te ha dicho que no tenemos Seminario? Sí que tenemos. Por eso voy a hablar y escribir.

Hace unos días tuvimos esta conversación, ¿lo recuerdas? Y aquí me encuentro hablándote y escribiendo sobre nuestro Seminario y sobre la Vocación.

Para empezar por lo primero, tenemos tres seminaristas: René, Álvaro y Daniel, que el pasado 25 de febrero fueron instituidos en los ministerios de acólitos y de lectores. Los tres han estudiado en el Seminario de la Archidiócesis de Madrid; René, después de terminar el curso pasado, ahora está viviendo con el sacerdote responsable de la Unidad Pastoral de Frómista en un tiempo de práctica pastoral; Álvaro y Daniel terminarán en junio sus estudios eclesiásticos en Madrid. He hablado con ellos y, si Dios quiere, en el otoño serán ordenados de Diáconos.

También tenemos perspectivas de futuro. Cuando participé en la Peregrinación a Lourdes y visité los campamentos de verano de la Diócesis, cuando celebro el Sacramento de la Confirmación en las distintas parroquias o presido la Eucaristía Dominical en algunos pueblos sustituyendo a los párrocos, no dejo de proponer a los adolescentes y jóvenes la pregunta sobre la vocación. Algunos me han dicho que sí, otros que no saben, otros que no y, otros me dicen que nunca se lo había preguntado nadie o que no lo han pensado, pero que lo pensarán. Actualmente hay un grupo pequeño al que estamos acompañando sus párrocos y Aurelio, Delegado de vocaciones, para ayudarles a discernir su vocación y la respuesta.

Tenemos, además, la perspectiva de futuros diáconos permanentes, casados y no casados. El Consejo Presbiteral ha visto bien que en nuestra Iglesia se instituya y fomente este ministerio, y ya hay unas personas que próximamente iniciarán su formación. 

Tenemos muchas personas, laicos, laicas, monjes y monjas, religiosos y religiosas, miembros de vida consagrada y sacerdotes que todos los días oran y piden al Dueño de la mies que mande obreros a su mies, y Dios, que no es sordo, sin duda escucha y escuchará.

Tenemos muchos jóvenes nobles y generosos en la Iglesia y en la sociedad palentina, que buscan su futuro y su felicidad no sólo pensando en ellos sino en los demás, especialmente en los más necesitados, que saben o intuyen que han venido a este mundo llamados por Dios, -algunos dicen “por alguien” o “por algo”-, para crecer como personas, trabajar para los demás y para sí, ser felices en el matrimonio, en la soltería, en el servicio eclesial, político, sindical, social y cultural y hacer un mundo más humano, justo y fraterno. ¿Por qué no ayudarles a caer en la cuenta de que es Dios quien les llama al amor y a la vida, a servir a los hombres como diáconos o a ser sacerdotes y contribuir así a anunciar la alegría del Evangelio y que otros y ellos mismos sean felices? He comprobado que rara es la familia palentina en la que no ha habido o hay algún sacerdote o religioso al que no se recuerda con cariño, gratitud y cierta sana envidia. Unos han estado o están fuera, en misiones; otros desarrollan su misión aquí, en nuestros pueblos, villas y ciudades, en la Montaña, Tierra de Campos, el Camino, el Cerrato, la Vega o la Ciudad. Nuestra Iglesia ha sido y es generosa como pocas y debemos sentirnos orgullosos. ¿Cómo no continuar esta característica que nos identifica?

¿No te parece que tenemos perspectivas de futuro para confiar en Dios y en los jóvenes?

Tenemos, además, los edificios: el Seminario Mayor de San José, en la calle Cardenal Almaraz, y el Seminario Menor de San Juan de Ávila, en la carretera de León. Aunque la conservación de los edificios no es lo principal ni mucho menos, la simple imagen del edificio vacío nos hace preguntarnos qué hacemos por las vocaciones al ministerio.

Como ves, ¿cómo no voy a hablar y escribir sobre el Seminario, si tenemos perspectivas de futuro?
Y, de paso, te comento el lema del día del Seminario. ¡Qué bonito e interpelante es! Dice: “¡CERCA DE DIOS Y DE LOS HERMANOS”! ¿Te has fijado en él?

Todos los cristianos estamos llamados a distinguirnos por estar cerca de Dios y de los hermanos, especialmente de los pobres y necesitados, de los que más sufren soledad, enfermedad, abandono... compartiendo lo que somos y tenemos. Pero no lo hacemos por simple altruismo, sino por amor, porque nos sentimos amados.

Queremos estar cerca porque amamos a Dios y a nuestro hermano, porque Dios Padre está cerca de nosotros, en Él nos movemos, somos y existimos; estar cerca porque su amor nunca nos abandona y, aunque nosotros le demos la espalda, siempre espera nuestra vuelta para abrazarnos y hacer fiesta; estar cerca porque el Hijo de Dios, se ha acercado tanto que se ha hecho hombre por nosotros y con nosotros; Jesús, Dios con nosotros y el Hombre nuevo, comparte alegrías y penas, salud y enfermedad, vida y muerte para hacernos partícipes de su amor y vida, de su divinidad y gloria; estar cerca porque el Espíritu del Padre y de Jesús, su Hijo, mora, habita en nosotros y nos hace sentir su compañía, amor, alegría, consuelo y aliento que despierta esperanza de un mundo nuevo. 

Los diáconos y sacerdotes somos los que, siguiendo el ejemplo de Jesús, el Buen Pastor y en comunión con Él, después de escuchar su voz y responder a su llamada y confianza, queremos estar cerca de los hermanos para hacerles sentir y experimentar, no sólo saber, por medio de nuestros encuentros y servicios, que Dios ama, acoge y acompaña a todos y a cada uno, con nuestro nombre, apellidos y circunstancias, que no abandona nunca, que busca siempre nuestro bien temporal y eterno.
El Seminario es una institución diocesana donde se forman, viven y conviven, estudian, aprenden, oran y celebran fraternamente, en un ambiente de la familia eclesial, los que, siguiendo la llamada de Jesús y estando “CERCA DE DIOS”, quieren estar y gastar su vida como Él “CERCA DE LOS HERMANOS”. 

Entonces, querido amigo y también todos los que leeréis esta carta ¿cómo podéis apoyar a nuestros seminarios de Palencia? ¿Cómo sentir con el Seminario y cómo ayudar a los seminaristas presentes y futuros? Señalo cuatro modos:

Primero: ORANDO AL PADRE para que despierte las conciencias de nuestros jóvenes, escuchen la llamada de Jesús que invita a ir hacia Él y se planteen su vida desde la cercanía a Dios y a los hermanos; dicho de otra manera, que se planteen vivir desde la llamada de Dios para servir a los hermanos particularmente como sacerdotes.

Segundo: Siendo todos nosotros CRISTIANOS EJEMPLARES, que estamos cerca de Dios y de los hermanos; que esto se note, sea visible e interpelante para gozo nuestro y de todos.

Tercero: HABLANDO Y PROPONIENDO LA VOCACIÓN AL DIACONADO Y AL SACERDOCIO como un camino para ser feliz y hacer felices a los demás, a nuestros hijos, nietos, amigos, compañeros, a los niños y jóvenes en los centros educativos, por todos los medios habidos y por haber, en las catequesis, encuentros de grupos, eucaristías y homilías.

Y cuarto: COLABORANDO CON EL SEMINARIO con el interés, el afecto y con nuestra aportación económica en la colecta del Día del Seminario el Domingo 19 de marzo. Así ayudaremos en la formación de los presentes y futuros seminaristas y en las actividades que se realizan desde la Pastoral Vocacional y Juvenil. 

Ya ves, querido amigo, que tenemos perspectivas de futuro y un camino que recorrer. Te invito a invito a todos, porque lo necesitamos, a orar conmigo a la Virgen María y a San José, su esposo y patrono de los seminarios, miembros del primer seminario de la historia, el de Nazaret, donde se educó nuestro Gran Sacerdote y Pastor, Jesús, a San Antolín, diácono y mártir, nuestro patrono, y a San Manuel González, seminarista, diácono, sacerdote y obispo, que trabajó tanto por las vocaciones y el seminario, para que intercedan por nosotros y seamos bendecidos con nuevas, muchas y buenas vocaciones y que el Señor nos mire con misericordia a los miembros de esta Iglesia de Palencia y a todos los palentinos.

+Manuel Herrero, OSA
Obispo de Palencia



Para conocer lo que hacen y viven nuestros seminaristas
En la web
https://semipalencia.wordpress.com
En Facebook https://www.facebook.com/seminariodepalencia
En Twitter @SemiPalencia




Oración
Dios Padre, que con el ejemplo de tu Hijo nos enseñas que no hay verdadero amor sin la entrega generosa de la propia vida, ayuda a aquellos que se preparan en nuestros seminarios a ser pastores según tu corazón, cercanos a ti, y cercanos a los hombres nuestros hermanos.

Que sean en medio de nuestra sociedad tus ojos y tus manos, para ver, curar y acompañar a tantos que quedan heridos en el camino.

Que no falten en tu Iglesia jóvenes dispuestos a servirte según tu voluntad, que con su vida y su palabra muestren a los demás tu amor misericordioso.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Amén.

sábado, 18 de marzo de 2017

Charlas Cuaresmales

Del 20 al 22 de marzo se celebran en nuestra diócesis las tradicionales Charlas Cuaresmales que este año centran su atención en “El Esplendor del Amor, el amor oblativo de Jesucristo en la Cruz, como modelo del amor vocacional y matrimonial”. 

El obispo de la Diócesis, Mons. Manuel Herrero inaugurará estas charlas con la ponencia titulada: “Señor, ¿Qué quieres que haga?” Será el lunes 20 de marzo a las 19:30h en el salón del centro cultural de la Diputación (Pza. Abilio Calderón).

Al día siguiente, el profesor de Sagradas Escrituras y Cristología, Luis Ángel Montes pronunciará la conferencia “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.

Y el día 22, clausurará las charlas cuaresmales el Arzobispo emérito de Barcelona, Cardenal Luis Martínez Sistach con la ponencia: “La alegría del amor en la familia”.

Todas las charlas se desarrollan en el centro cultural de la Diputación (Pza. Abilio Calderón) a partir de las 19:30h. Abiertas al público hasta completar aforo.

Jornada de Teología
Por otro lado, el miércoles 22 de marzo, por la mañana se celebra la Jornada de Teología, dirigida de modo especial a los sacerdotes, pero abierta también a religiosos y laicos comprometidos.
Durante esta jornada se profundizará en la exhortación apostólica Amoris Laetitia, un escrito de gran trascendencia, ya que el presente y el futuro tanto de la Iglesia como de la sociedad, dependen en gran medida de familias bien estructuradas, seguidoras de Jesucristo y su evangelio, que presten su colaboración en el tejido social del mundo actual. Para presentar esta exhortación se cuenta con un ponente de primer orden, que asistió a los dos sínodos como invitado especial por parte del Papa Francisco, se trata del arzobispo emérito de Barcelona, cardenal Luis Marínez Sistach.

viernes, 17 de marzo de 2017

La Amoris Laetitia centra el Encuentro de Villagarcía de Campos

Del 5 al 8 de marzo se ha celebrado en Villagarcía de Campos el XXXVI Encuentro de Obispos, Vicarios y Arciprestes. Durante este encuentro se abordó la preparación al matrimonio desde las perspectivas pastorales de la exhortación Amoris laetitia. Se trata de una reunión anual que se estableció para generar una conciencia de comunidad y marcar unas orientaciones pastorales comunes para todas las diócesis participantes, en la que a lo largo de estos 35 años se han tratado materias como la enseñanza, las unidades pastorales, la catequesis, la liturgia, el patrimonio cultural, la iniciación cristiana o la caridad, entre otros. 

En esta ocasión, tras las dos ediciones anteriores dedicadas a dar respuesta a la vigorosa llamada del Papa a la salida misionera, la conversión pastoral y el anuncio alegre del Evangelio. El estudio, debate y la oración conjuntas versaron este año sobre la exhortación apostólica Amoris laetitia, centrando su mirada en el camino de preparación al matrimonio (los capítulos VI y VII de la segunda exhortación postsinodal de Francisco). Como subraya el Santo Padre, “la pastoral familiar debe ser fundamentalmente misionera, en salida, en cercanía, en lugar de reducirse a ser una fábrica de cursos a los que pocos asisten”. En los diferentes arciprestazgos se ha venido trabajando la Amoris laetitia para vivir un impulso evangelizador en torno a la familia y en las propuestas de mejora de la preparación al matrimonio. En el encuentro participaron más de 130 personas.