El próximo 11 de octubre, la Iglesia universal se va a vestir de fiesta. Se cumplen 50 años de la inauguración por Juan XXIII del Concilio Vaticano II y 20 años de la publicación por Juan Pablo II del Catecismo de la Iglesia Católica.
El 11 de octubre también se pone en marcha, convocado por Benedicto XVI, con su carta apostólica “Porta Fidei”, el Año de la Fe. Todos los católicos palentinos ya podemos “señalar en rojo” esta fecha en nuestro calendario y acudir la Catedral donde, presididos por nuestro Obispo, inauguraremos este gran acontecimiento.
La intención del Año de la Fe “ayudar a todos los creyentes en Cristo a que su adhesión al Evangelio sea más consciente y vigorosa” y suscitar en todo creyente “la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza”. Así, nos unimos a los deseos del Papa, esperando que “el testimonio de vida de los creyentes sea cada vez más creíble” en este “tiempo de gracia espiritual que el Señor nos ofrece para rememorar el don precioso de la fe”.
LA ALEGRÍA DE LA FE
Se abre ante nosotros un año de gracia en el que profundizar en la fe. Una ocasión de proclamar nuestra fe de un modo nuevo para una sociedad cansada de palabras, que si aprecia algo son los testimonios. Estamos todos invitados a redescubrir la alegría de la fe. Como San Agustín, que, emprendió una búsqueda continuada de la belleza, hasta que su corazón encontró descanso en Dios. Como Lidia, aquella mujer que oyó predicar a San Pablo en Filipos y “el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo” (Hch 16, 14).