miércoles, 15 de marzo de 2017

Santa María Luisa de Marillac. Su fiesta se celebraba tradicionalmente el 15 de marzo. Desde el año 2016 se celebra el 9 de mayo

Santa María Luisa de Marillac. Escultura en madera, tallada y policromada. Residencia de La Milagrosa, de las Hijas de la Caridad (Palencia).
Nació en 1591 en Francia, en una familia noble que le dio una educación esmerada. Su madre murió cuando ella tenía 14 años, y un año después decidió ingresar en el convento de las Capuchinas, pero la disuadieron por su delicado estado de salud. Muerto su padre se casó con secretario de la reina de Francia María de Médicis. Fue una esposa cristiana modelo, que amó profundamente a su hijo y le inculcó una sólida fe amasada con el ejemplo.

A los 34 años enviudó y decidió consagrar su vida a Dios y a los pobres. Tuvo como directores espirituales a San Francisco de Sales y San Vicente de Paúl. Con el primero despachó muchas veces en París. Y con San Vicente de Paúl trabajó durante treinta años, convirtiéndose en su más fiel y perfecta discípula. San Vicente de Paúl había fundado grupos de mujeres que se dedicaban a ayudar a los pobres, atender a los enfermos e instruir a los ignorantes, y Santa María Luisa recorrió Francia visitando las asociaciones de caridad, llevando gran cantidad de ropas, medicinas y amor a los más pobres. El 25 de marzo de 1633 hicieron votos perpetuos de pobreza, castidad y obediencia cuatro jóvenes, naciendo las Hijas de la Caridad.

Falleció el 15 de marzo de 1660 tras una larga y dolorosa enfermedad, pero dejando un testimonio de caridad, fe y esperanza cristiana admirables. Fue sepultada en la Iglesia casa madre, en la Rue du Bac en París, donde reposan sus restos. Desde Francia se extendieron las Hijas de la Caridad por el mundo llegando a contar con más de 33.000 religiosas y 3.500 casas.

Las Hijas de la Caridad llegaron a Palencia en 1861. Se hicieron cargo del hospital de San Bernabé, en 1908; del colegio de Villandrando, en 1936; del Hospital de San Telmo, en 1959; del Comedor de Jesus Obrero, en 1960 y de la Clínica de la Cruz Roja. También estuvieron presentes en Baltanás, Paredes de Nava y Villada y se mantienen en Astudillo, Carrión y Cisneros, en la Residencia La Milagrosa, y en la comunidad de Villandrando en la calle los Fresnos del barrio de San Juanillo.

El arte la representa con un libro en la mano y una niña a su lado, representando la caridad.

Texto: José Luis Calvo
Fotografía. Antonio Rubio

Oración

Tú nos has revelado que
toda la ley se comprende
en el amor a ti y al prójimo;
concédenos, que, imitando
a Santa Luisa de Marillac
podamos ser un día
contados entre los elegidos
de tu reino.

Beatificación de un sacerdote palentino

El próximo 25 de marzo, la Diócesis de Almería acogerá la Beatificación de un gran número de hermanos nuestros incluidos en la Causa «José Álvarez Benavides y de la Torre y 114 compañeros muertos en odio a la fe»... los conocidos como “los mártires de Almería”. Entre ellos estará un sacerdote palentino, D. Mariano Morate Domínguez.

Mariano Morate Domínguez
Nacido en la ciudad bañada por el río Carrión, fue bautizado en la Iglesia Parroquial de san Miguel. A su vocación sacerdotal unió la intelectual, cursando brillantes estudios en los Seminarios de Palencia y Salamanca. Doctorado en Teología por la Universidad de Salamanca, hizo lo propio en la Universidad Pontificia de Comillas en la disciplina de Derecho Canónico.

Fue ordenado presbítero el diecinueve de septiembre de 1908. En 1911 recibió su primera misión pastoral, como Coadjutor de la Iglesia filial de santa María de Becerril de los Campos.

Los dos años siguientes fue Cura Ecónomo de Villasavariego de Ucieza. En 1913 regresó al Seminario de su ciudad natal como profesor y, en 1925, tomó posesión como canónigo de la Catedral palentina.

A Almería llegó en 1933, al permutar su canonjía. Además de sus obligaciones en la Catedral, se hizo cargo de dar clases en el Seminario. Cuando se inició la Persecución Religiosa contaba con cincuenta y un años.

Un seminarista de la época recuerda lo acontecido: «Se sentó en un banco de hierro que había en la plaza, frente a la misma puerta del Seminario. Al salir don Ángel Alonso Escribano, siervo de Dios y operario diocesano y yo, don Ángel le dijo: “Don Mariano ¿es que se va a quedar ahí sentado?”. Él contestó: “Yo no conozco a nadie. Sí me han de martirizar, lo mismo me da a mí que sea aquí que en otra parte. Aquí a nadie pongo en peligro de ser perseguido”. Y allí se quedó; allí lo cogieron y allí comenzó su calvario hasta su muerte. Era un sacerdote ejemplar y bondadosísimo. Aún ahora parece que lo estoy viendo. Yo le quería mucho por su afabilidad y gratitud; por todo te decía: “gracias”».

La fecha de su martirio fue el 30 de agosto de 1936, en el paraje conocido como el Barranco del Chisme, en la localidad almeriense de Vícar.

Asimismo, el próximo 6 de mayo, en Girona, otros dos palentinos serán beatificados. En este caso se trata de dos Misioneros del Sagrado Corazón, dentro del grupo de los “Mártires de Canet”: Abundio Martín Rodríguez, MSC, nacido el 14 de abril de 1908 en Villaescusa de Ecla; y Jesús Moreno Ruiz, MSC, nacido el 13 de enero de 1915 en Osorno la Mayor. A ambos, y a sus compañeros el martirio les llegó en Serinyà (Girona) el 29 de septiembre de 1936.

Escuela Diocesana de Tiempo Libre

Un año más el Equipo de la Escuela Diocesana de Tiempo Libre reanuda su actividad poniendo en marcha dos cursos que quieren satisfacer la demanda de algunos grupos de nuestra Diócesis y desde la realidad que viven los jóvenes:

Curso de Monitor de tiempo libre

• 24, 25 y 26 de marzo en el Albergue de los Salesianos (Astudillo). Se realizará de manera intensiva, en régimen de pensión completa.
• 6, 7, 8 y 9 de abril en la Casa de la Iglesia (Palencia), con comida incluida.
• 10, 11, 12 y 13 de abril en el Albergue de los Salesianos (Astudillo). De manera intensiva, en régimen de pensión completa.
En los últimos años los alumnos han venido diciendo que es mejor esta modalidad. Así se favorece también, que algunos universitarios que están estudiando fuera de Palencia, puedan realizar los diversos cursos.

Curso de Especialidad: Jóvenes con Necesidades Especiales

• 6, 7 y 8 de abril en la Casa de la Iglesia (Palencia), con comida incluida.
• 10, 11, 12 de abril en el Albergue de los Salesianos (Astudillo). Se realizará de manera intensiva, en régimen de pensión completa.

Para contactar con el Escuela Diocesana de Tiempo Libre

Casa de la Iglesia.
C/ San Marcos (Pasaje Seminario)
34001 - Palencia
Lunes y viernes de 10:00 a 13:30h.
Martes, miércoles y jueves de 17:00 a 19:30h.

Tfno: 979 702 022
Mail: edtlp@yahoo.es
En Facebook: https://www.facebook.com/edtlp
En Twitter: @EDTLPalencia

martes, 14 de marzo de 2017

Santa Matilde. Su fiesta se celebra el 14 de marzo

Santa Matilde. Talla en madera, policromada, S. XVIII, autor anónimo. Museo Diocesano de Palencia
Hija de la condesa Dietrich de Westafila y del príncipe danés Reinhild, nace en 895 en Engern (Alemania) Fue educada en el convento de Erfut por su abuela y abadesa hasta el momento de casarla con el príncipe Enrique, hijo del Duque Otto de Sajonia. A los tres años de casada, nació su primogénito, también llamado Otto. En el 919 Enrique heredó el Ducado de Sajonia, y más tarde el trono de Alemania al morir el Rey Conrado, su tío, sin descendencia.

El rey Enrique, marido de Matilde, sobresalió por ser un valiente y victorioso soldado. Sus súbditos le atribuían sus éxitos, en parte por las continuas oraciones de su esposa. Matilde era muy querida entre el pueblo por su humildad, paciencia, caridad con los pobres y vivencia de la fe. Al enviudar con 41 años y cinco hijos quiso ingresar en un monasterio, pero las contiendas entre sus hijos Otto y Enrique por heredar el trono se lo impidieron. Tras la intervención de Matilde, hicieron las paces y Otto fue nombrado emperador y Enrique fue nombrado Duque de Baviera.

Otto acusó a su madre de repartir entre los pobres los bienes que le pertenecían y de esconder parte del tesoro real. La investigación reveló que lo vendido fueron sus propias joyas, pero sifrió por la acusación de su propio hijo. Lo sobrellevó con paciencia y resignación cristiana y se retiró a la residencia campestre donde había nacido. Solo volvió a la Corte para hacerse cargo de la regencia mientras Otto marchó a Roma para ser coronado emperador por el Papa.

Al final de su vida se retiró a un monasterio benedictino fundado por ella, donde murió el día 14 de marzo de 968. Fue enterrada junto con su marido en Quedlimbug. Santa Matilde nos enseña a ser caritativos y sabernos comportar ante los problemas familiares.

El arte la representa vestida de benedictina, con hábito negro, grandes mangas, y con una corona en su cabeza o a sus pies, y repartiendo limosna. En los monasterios benedictinos es frecuente encontrar representaciones de Santa Matilde. En San Zoilo (Carrion de los Condes) se halla representada en el claustro y en el Museo diocesano hay una preciosa talla procedente de dicha abadía.

Texto: José Luis Calvo
Fotografías: Antonio Rubio

Oración
Señor, tú nos has revelado que toda la ley se compendia en el amor a Ti y al prójimo, concédenos que, imitando la caridad de Santa Matilde, te sirvamos en nuestros hermanos.

lunes, 13 de marzo de 2017

6 de agosto de 1221, La “Transfiguración” de Fray Domingo (y III)

A los pocos años de Fray Domingo, su sucesor Beato Humberto de Romans, introdujo en el “Prototipo Litúrgico”, por el que se establecía y unificaba la liturgia para toda la Orden, que en el rezo de Completas, después de la Salve Regina, con la que tradicionalmente concluía el oficio monástico y por extensión el de la toda la Iglesia, se incluyera esta oración extraída del relato de la muerte ha llegado hasta nuestros días por gracia de los testigos en el proceso de canonización del bienaventurado Domingo.

¡Oh admirable esperanza!
La que diste,
a la hora de la muerte
a los que te lloraban.
Prometiéndoles
que después de tu tránsito,
vendrías en ayuda
de los hermanos.
¡Cumple, oh Padre,
lo que prometiste
socorriéndonos
con tus plegarias!

Fray Domingo había agotado todas tus energías en la extensión del Evangelio, había predicado y exhortado a tiempo y a destiempo, sin desfallecer en la carrera, superando toda clase de dificultades, con el único fin de anunciar a toda la creación la maravillas del Señor. Domingo muere extenuado, débil y pobre, sin una habitación en su querido convento de Bolonia, sin un hábito para su sepultura, pues le prestarán uno en mejor uso. Domingo se ha ido “trasfigurando” poco a poco, día a día, desde aquella fuerte experiencia en Palencia, con la oración, el estudio y la vida común, pilares de su obra, la Orden de Frailes Predicadores.
El día en que celebramos la Transfiguración del Señor, Domingo de Guzmán el andariego y sembrador de la Palabra, el hombre sonriente y alegre, incluso en las dificultades, el hombre fuerte que vio la luz en Castilla, fuerte como sus torres y murallas, el hombre que junto al río Carrión se hizo el hombre de la compasión, concluye su propia trasfiguración para decir: «Predicamos a Cristo con quien me he crucificado».

Fray Luis Miguel García Palacios, O.P.
Subprior del Convento de San Pablo