domingo, 12 de marzo de 2017

12 de marzo de 2017 II Domingo de Cuaresma

  • Gén 12, 1-4a Vocación de Abrahán, padre del pueblo de Dios 
  • Sal 32 Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti 
  • 2 Tim 1, 8b-10 Dios nos llama y nos ilumina 
  • Mt 17, 1-9 Su rostro resplandecía como el sol.
Por la cruz a la luz. Este fue el mensaje que Jesús dio a sus discípulos en la Transfiguración, después de haberles anunciado su Pasión y Muerte en la cruz. Y el Padre lo revela como su Hijo predilecto a quien debemos escuchar. Así, alimentados con su Palabra, contemplaremos gozosos la gloria de su rostro (cf. Orac. colecta). La primera y segunda lectura, por su parte, nos hablan de la llamada que Dios nos hace a una vida santa, lo que supone dejar lo que haga falta con tal de seguir esa llamada. Abrahán, nuestro padre en la fe, se nos propone como modelo, saliendo de su tierra fiándose totalmente de Dios.

sábado, 11 de marzo de 2017

¿Qué significa el principio de solidaridad? ¿Dónde se muestra la solidaridad de los cristianos con las demás personas?

¿Qué significa el principio de solidaridad?
[DOCAT 100] El principio de solidaridad realza en la persona humana su dimensión social. Nadie puede vivir en solitario, todos dependemos de los demás. Esto no se traduce tan solo en una ayuda puramente práctica, sino que tiene que ver también con tener a alguien cerca para hablar y con crecer junto a los demás en el intercambio de ideas, argumentos, necesidades y deseos, lo cual ayuda a desarrollar por completo la personalidad.
«La solidaridad es en primer lugar que todos se sientan responsables de todos» (Benedicto XVI. Caritas in veritate, 38)
En el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia: [192]

¿Dónde se muestra la solidaridad de los cristianos con las demás personas?
[YOUCAT 332] Los cristianos se comprometen a favor de estructuras sociales justas. A ello pertenece el que todos los hombres tengan acceso a los bienes materiales y espirituales de esta tierra. Los cristianos también se preocupan de que se respete la dignidad del trabajo humano, a lo que corresponde un salario justo. También la transmisión de la fe es un acto de solidaridad con todos los hombres.
La solidaridad es el signo práctico en el que se reconocen los cristianos. Pues ser solidario no es únicamente un mandato de la razón. Jesucristo, nuestro Señor, se ha identificado plenamente con los pobres y los más pequeños (Mt 25, 40). Negarles a ellos la solidaridad supondría rechazar a Cristo.
En el Catecismo de la Iglesia Católica: [1939-1942, 1948]

jueves, 9 de marzo de 2017

Profesionales Cristianos

Carlos García de Andoin interviene en el Foro de Profesionales Cristianos
El 10 de marzo, Profesionales Cristianos de la Diócesis celebra la XIV edición de su Foro.En esta ocasión intervendrá Carlos García de Andoin con la conferencia “Profesionales Cristianos: una presencia evangélica cultural”. El encuentro comenzará a las 19:30h en el Salón de actos de la UNED (C/ La Puebla, 6).

miércoles, 8 de marzo de 2017

La Misericordia en San Juan de Dios

La fiesta de San Juan de Dios la celebramos cada año el día 8 de marzo. Este día podría, también, recordar o significar el Día de la Hospitalidad. Juan de Dios fue un gran hospitalario. Fundador y mantenedor de hospitales.

Los santos no son ni se les representa especialmente con formas o  figuras de cartón, yeso, madera, bronce. Los santos son personas respetables que han pensado, que han tenido ideas claras y precisas. También: altos sentimientos y sensibilidad. Los santos, algunos santos, además de tener ideas y sentimientos, los han formalizado por escrito. Las cartas que escribieron algunos santos, personas en el tiempo y en el espacio, vienen a resultar como la plasmación del sentir y vivir de estos seres humanos significativos y representativos. Modélicos. Son escritos que equivalen a su personalidad más destacada y elocuente. Estos escritos, especialmente las cartas, plasman lo más intrínseco y emotivo de su personalidad. 

Juan de Dios escribió, designó y envió algunas cartas. No sabemos cuántas están perdidas y otras, seis, se conservan y están ampliamente publicadas y difundidas. Tenemos constancia de que escribió al menos dos  cartas a su Maestro san Juan de Ávila, pues conocemos las respuestas que éste le remitió: “A Juan de Dios, el de Granada”.

Juan de Dios, el misericordioso, le dice por carta a Luis Bautista, un joven andaluz: “Tened siempre caridad, que donde no hay caridad no hay Dios, aunque Dios en todo lugar está”. Al noble caballero malagueño Gutierre Laso le dice Juan de Dios por carta: “Tengo más de ciento cincuenta personas que mantener y todo lo mantiene Dios cada día”. “Todo sea para servicio de Nuestro Señor Jesucristo y de Nuestra Señora la Virgen María”. Y en otra carta le dice Juan de Dios al mismo caballero: “Habéis de saber que son tantos los pobres que aquí se allegan, que yo mismo muchas veces estoy espantado cómo se pueden sustentar, mas Jesucristo lo provee todo y les da de comer, porque solamente de leña es menester siete y ocho reales cada día”... “Son muchos los pobres -insiste- que se llegan a esta casa de Dios”. Y continúa informando de costos para alimentación, vestidos, etc. A la Duquesa de Sesa, residente en Córdoba capital y provincia, le dice: “Es muy grande la caridad que de su casa he recibido”... Y le precisa, diciendo: “Así como el agua mata al fuego, así la caridad al pecado”. Y en otra carta, tercera a la Duquesa de Sesa, le  informa: “quiero daros parte de todos mis trabajos y necesidades y angustias que cada día se me recrecen, y además ahora, y de cada día mucho más, así de deudas como de pobres, que vienen muchos desnudos y descalzos y llagados y llenos de piojos que ha menester un hombre o dos que no hagan mas que escaldar piojos en una caldera hirviendo; y este trabajo será de aquí adelante todo el invierno hasta el mes de mayo que vendrá”. Y retornando a la primera carta a la duquesa de Sesa, compendia: “Si mirásemos cuán grande es la misericordia de Dios, nunca dejaríamos de hacer el bien mientras pudiésemos”. Juan de Dios siempre tuvo lugar y tiempo para ejercer y proclamar la misericordia.

Hno. Cecilio Eseverri

martes, 7 de marzo de 2017

La Virgen de Rocamador

Vamos a acercarnos en esta ocasión a la excepcional escultura de la Virgen de Rocamador. Una pieza del siglo XII tallada en piedra que hoy se venera en la Parroquia de San Marco, en el barrio de Pan y Guindas.

Según la tradición la primitiva ermita de Rocamador -un pueblo francés cercano a Burdeos- fue dedicada a la devoción de la Virgen María, por un monje llamado Roque Amador. Este monje hacía penitencia entre unas rocas. Junto al sepulcro de este monje -que pasaría a ser conocido como San Amador el de las Rocas- se construyó un cenobio y de allí surge la advocación mariana de la Virgen de Rocamador.

La devoción se extiende por Europa y en Palencia, en el barrio de la Puebla, fuera de los muros de la ciudad se construye una ermita dedicada a la Virgen. Anejo a la ermita, también según la tradición, Rodrigo Díaz de Vivar, levantado en 1067 un hospital para leprosos en el solar que hoy es la Iglesia de San Lázaro. Y en este hospital, se daba culto a la imagen de la Virgen de Rocamador.

Con el paso del tiempo la ermita desaparece y la Virgen de Rocamador en el año 1980 es trasladada al Museo Diocesano, y, con la fundación de la Parroquia de San Marco es trasladada a ella, para recibir de nuevo veneración.